domingo, 5 de octubre de 2008

Apertura a la decepción


Chau título. Boca volvió a perder en la Bombonera y se despidió del Apertura

Para pasar de la ilusión al desencanto, de máximo candidato a la decepción en 14 días, incidieron varios factores entre las tres patas que sostienen la mesa: dirigentes, cuerpo técnico y jugadores. La prometedora gira de pretemporada por elcontinente europeo, terminó en un devaluado tour por México para enfrentar a equipos de escaso renombre. En tanto, había quedado pendiente un encuentro amistoso con Barcelona en España, positivo según la soberbia comisión directiva, pero perjudicial para el equipo. Para ello, postergó el partido de la segunda fecha, sin tener en cuenta, que luego debería afrontar 8 compromisos en 21 días -entre el 14 de septiembre y el 5 de octubre- a razón de un partido cada 2,62 días.

Esta vez, Boca confirmó que ya no se gana con la camiseta y la Bombonera luego de más de un año y medio, dejó de ser un reducto inexpugnable. El embiente enrarecido en los vestuarios atenta a la armonía grupal, como corolario de los errores de planificación de que defienden los intereses del club. Deberían entender que los éxitos deportivos redundan en beneficios económicos, pero por más dinero que posean las arcas de la institución, no garantiza un título, que en definitiva es lo que ansía el hincha.

Estudiantes se llevó una victoria después de 12 años de la Bombonera y para ello contribuyó la debacle de Boca en el segundo tiempo, donde fue superado anímica y futbolísticamente. Tras el arranque dubitativo del inicio, monopolizó el dominio de la pelota y consiguió la ventaja en el marcador tras un centro del colombiano Vargas que Viatri conectó de cabeza y la clavó sobre un palo, en una parábola descendente que dejó inerte al arquero.

En el último cuarto de hora, el equipo Xeneize no pudo sostener el dominio del juego ni lógicamente el resultado. El cansancio físico se evidenció en los mediocampistas de recuperación y sobre todo en Riquelme, el conductor, que además debió soportar una marca personal que anuló su creatividad. A los 17 de la segunda parte, Galván sacó un remate de zurda que se metió en el primer palo de Javier García y a los 21, Benítez de tiro libre, aprovecho la mala ubicación del arquero para dar vuelta el marcador.

Boca no se recuperó del mazazo y sobre el final los hinchas, ya inmersos en la resignación, se dedicaron a recordarle a los jugadores que "el domingo tenemos que ganar", en referencia al Superclásico que se jugará dentro de dos semanas. Relegado en el campeonato y con los juveniles en la Copa, frente a River se juega el orgullo y gran parte del destino sobre esta mesa de tres patas que tambaleante, sigue en búsqueda de su estabilidad.

Síntesis de la 9ª fecha del torneo Apertura 2008

Boca (1): Javier García; Julio César Cáceres, Juan Forlín, Gabriel Paletta; Cristian Chávez, Fabián Vargas, Sebastián Battaglia, Jesús Dátolo; Juan Román Riquelme; Rodrigo Palacio y Lucas Viatri. DT: Carlos Ischia.

Estudiantes (LP) (2): Mariano Andújar; Marcos Angeleri, Agustín Alayes, Christian Cellay, Juan Manuel Díaz; Diego Galván, Matías Sánchez, Juan Sebastián Verón, Cristian Bogado; Gastón Fernández y Juan Manuel Salgueiro. DT: Leonardo Astrada.

Cambios: ST 9m Leandro Benítez por Bogado (E), 14m Mauricio Carrasco por Fernández (E), 16m Alvaro González por Chávez (B); 21m Nicolás Gaitán por Dátolo (B), 24m Ricardo Noir por Palacio (B), 34m Iván Moreno y Fabianesi por Galván (E).
Goles: PT 32m Viatri (B); ST 17m Galván (E), 21m Benítez (E).
Amonestados: PT 42m Alayes (E); ST 22m Verón (E), 26m Noir (B), 27m Sánchez (E), 28m Riquelme (B).
Cancha: Boca
Arbitro: Juan Pablo Pompei
Jugado el 5 de octubre de 2008

Los problemas de Boca

Por Carlos Bianchi

Después de que ocurren las cosas es fácil hablar o escribir, opinar como si uno hubiera sabido de antemano lo que iba a suceder. Y todos nos damos cuenta de que las programaciones eran las exactas cuando las cosas terminan y nos encontramos en el peldaño más alto. Antes no lo sabíamos.

Decir si Boca está en condiciones de afrontar los dos frentes (Apertura y Copa Sudamericana) sería aventurarme demasiado, porque estoy opinando desde afuera y porque no conozco el plantel. Y estas dos situaciones condicionan las ideas que pueda tener. Es cierto, ahora todos conocemos a Noir, Viatri, Chávez, Roncaglia, Gaitán y a algún otro jugador que me olvido de nombrar. Y es así porque en Boca es suficiente con entrar a la cancha unos pocos minutos para que el país termine hablando de ellos. Y entonces todos opinan para bien (como fue el caso cuando debutaron) o para mal (como pasa ahora), cuando los empates y las derrotas abren paso a preguntas que apuntan a dilucidar si están capacitados para jugar en Boca y si son capaces de soportar la obligación de ganar hasta los picados. Porque esa es la nueva exigencia que se le pone enfrente.

Por otra parte, nadie se podía imaginar que la lesión que lo condiciona a Palacio iba a durar tanto. Tengo la experiencia de esa lesión, porque fui el primer jugador operado en Francia en 1980 por un cirujano yugoslavo, que vino expresamente a operarme en Estrasburgo después de estar cinco meses parado y sufriendo como loco. Como recuerdo de aquella situación tengo unos 30 puntos en mi panza. Cuando mencionamos a Palacio, estamos hablando de una pieza muy importante en el sistema ofensivo, tanto de local como de visitante, porque su velocidad condiciona al rival a estar siempre atento al contraataque de Boca. Además no se puede librar fácilmente de su presencia, especialmente por la manera que tiene Palacio de posicionarse siempre al límite del offside.

Después de hablar del 50% del ataque, hablaré del otro 50%, que es Palermo nada menos. Martín traduce su importancia en goles, con un promedio que va entre los 10 o 12 por campeonato, es decir un gran porcentaje de puntos. Si a la efectividad de Palermo sumamos los que convierten sus compañeros gracias a sus habilitaciones o distracciones que genera en los adversarios, vemos que su importancia es capital para Boca. Y si además a esto le sumamos el ascendente representativo que tiene Martín sobre el equipo, todo es más difícil de sobrellevar. Les doy un ejemplo: cuando Boca no sabe muy bien cómo encontrarle la vuelta a la defensa de enfrente, si está Palermo tira un centro para que comience a intranquilizarse. Con sólo ese recurso, seguramente genera problemas para el adversario. En definitiva, Boca tiene el 100% de su eficacia afuera o semi afuera del sistema ofensivo. Y ese es un lujo difícil de digerir para cualquier equipo. Además, y como para completar un panorama complejo, tiene también a diferentes referentes lesionados como Ibarra y Cáceres. Y a todo estoy hay que sumarle la situación de Román, que no sé explicar muy bien, porque no estoy al tanto.

Si uno se deja llevar por lo que ve, seguro que podría estar a mitad de camino por lo que representa Román. Pero atención que los grandes jugadores, los que hemos jugado al fútbol lo sabemos, no tienen que estar al ciento por ciento para serle útil al equipo. ¿O acaso ustedes creen que los grandes jugadores siempre estaban en condiciones de jugar? Está de más decir que sus compañeros desean que esté porque con un par de inventos clarifican la situación y terminan aportando lo que aporta un jugador común y corriente en óptimas condiciones. Si se le saca una radiografía a sus actuaciones y a los resultados del equipo, esto es faltarles el respeto a los otros integrantes del plantel. Yo, tanto como jugador o como técnico, nunca consideré que los triunfos o derrotas son por un solo futbolista. Como fui jugador, siempre le agradecí a mis compañeros la chance que me daban de ser goleador, porque sin ellos no me hubiera llegado el balón. Y en mi discurso como técnico -y eso mis jugadores lo sabían muy bien- los consideraba grupalmente sin desconocer, por supuesto, el valor que cada uno representaba individualmente. Y esto era porque para conseguir los títulos y los éxitos, todos eran necesarios.

jueves, 2 de octubre de 2008

De taQuito


Gracias Jesús. Gaitán, González y Chávez celebran con Dátolo, autor del gol

La eliminatoria había quedado sentenciada en el partido de ida jugado en la Bombonera, luego de una exhibición futbolística de los juveniles de Boca. El partido revancha con la Liga de Quito fue un mero formalismo del calendario en el imponente estadio Casablanca, situado a 2850 metros sobre el nivel del mar. El planteo conservador que utilizó Carlos Ischia (5-3-1-1) apostó a defender la ventaja obtenida en Buenos Aires con un equipo conformado por ocho valores surgidos de la cantera.

Luego de dos años, y al mejor estilo La Volpe, Boca volvió a defender con cinco jugadores, con Juan Forlín ubicado como líbero, Roncaglia y Muñoz como stopper y Barroso y Fondacaro como laterales. Esto le dio resultado a Ischia, ya que tapó las subidas por los laterales del equipo ecuatoriano, y anuló el circuito creativo comandado por Bolaños y Manso. En el amanecer del partido, el equipo Xeneize se paró de contra ataque, tratando de hacer circular la pelota y especulando con la desesperación del rival.

En el ataque más incisivo del primer tiempo, Ricardo Noir se metió en el área rival donde le cometieron penal tras ser derribado por uno de los zagueros rivales. Jesús Dátolo, con un remate al palo derecho del arquero liquidó la serie, aunque quedaban varios minutos por disputarse. El mediocampista fue sancionado por el DT y obligado a viajar con los juveniles a Quito, tras unos insultos proferidos al cuerpo técnico luego de ser reemplazado ante Newell's. "Si tengo que pedir perdón lo haré. Si ese es el problema no hay inconveniente. No estoy rindiendo como el campeonato pasado, pero no creo que sea un desastre", afirmó Jesús.

El local empezó a caer preso de la desesperación, apelando al juego brusco y reclamando fallos arbitrales. Boca redondeó una actuación convincente, que ni el empate, a los 27 minutos de la segunda parte por intermedio del Tin Delgado, pudo opacar. Los pibes sacaron chapa internacional en un torneo devaluado mientras los grandes dan pena en el torneo local, principal objetivo del semestre. ¿Se invertirá el orden de prioridades?

Síntesis del partido de vuelta de 8º de final

LDU (1): Francisco Cevallos; Jairo Campos, Renán Calle, Diego Calderón; William Araujo, Patricio Urrutia, Paul Ambrossi; Luis Bolaños, Damián Manso; Reinaldo Navia y Claudio Bieler. DT: Edgardo Bauza.

Boca (1): Javier García; Julio Barroso, Facundo Roncaglia, Juan Forlín, Ezequiel Muñoz, Carlos Fondacaro; Cristian Chávez, Alvaro González, Jesús Dátolo; Nicolás Gaitán y Ricardo Noir. DT: Carlos Ischia.

Cambios: ST al inicio Franklin Salas por Ambrossi (LDU), 15m José María Calvo por Fondacaro (B), 18m Agustín Delgado por Navia (LDU), 31m Neri Cardozo por Gaitán (B), 36m Jonatan Philippe por Noir (B).
Goles: PT 27m Dátolo (B); ST 26m Delgado (LDU).
Amonestados: PT 27m Calderón (LDU), 35m Bolaños (LDU), 40m Fondacaro (B); ST 11m Dátolo (B), 16m Navia (LDU).
Cancha: Casablanca, Quito
Arbitro: Juan Soto (Venezuela)
Jugado el 1º de octubre de 2008

domingo, 28 de septiembre de 2008

El derrumbe de Boca Street


Resignación. Ni Riquelme ni Palacio pudieron evitar la debacle en Mendoza

Las acciones de Boca sufrieron una caída estrepitosa en el mercado de valores tras la goleada recibida en Mendoza. Ya había recibido un duro golpe de Tigre -le cortó un invicto de más de un año y medio en la Bombonera- que Godoy Cruz le propinó una goleada dolorosa, de esas que no se olvidan fácilmente y que marcará un punto de inflexión en un equipo que se debate entre experiencia y juventud.

Boca sufrió una derrota que dejará secuelas, teniendo en cuenta que el torneo local es el principal objetivo, y jugando con sus figuras, realizó una actuación que distó mucho de la de un candidato al título. La defensa, el pilar sobre que se asienta el equipo, lejos de garantizar solidez sembró un mar de dudas. Así, el conjunto Xeneize se alejó de la cima del campeonato, que lidera San Lorenzo.

Carlos Ischia eligió un esquema audaz para la visita a Mendoza: una línea de cuatro en el fondo -con Morel casi pisando mitad de cancha-, doble cinco con el uruguayo González y Vargas y doble enlace, compuesto por Gracián y Riquelme, primera vez juntos desde el arranque en la era Ischia. A los 36 minutos, el Tano Gracián, buscó asociarse con Román, pero como la acción no prosperó, encaró hacia el área y sacó un derechazo cruzado para inaugurar el marcador. Hasta ahí, nada hacía presagiar la debacle.

Pero como todo planteo ofensivo, dejó abierto el camino a la contra rival, que explotó el juego por las bandas y acto seguido logró el empate. El responsable de la creación, Riquelme, no tuvo participación, y lejos de volverse protagonista, obligó a González y Vargas a redoblar el esfuerzo en la marcación. Tampoco aportaron Palacio y Viatri, la Joya porque no se encuentra en su plenitud física -juega partido por medio- y el juvenil que lleva el peso de reemplazar a Palermo. El plan de salvataje que lanzó la dirigencia, es la contratación de Luciano Figueroa. El jugador surgido de Rosario Central, será otro de la larga lista que se sacó las plumas para ponerse la azul y oro. El delantero jugó 10 partidos en River y marcó tres goles.

El equipo había evidenciado el primer síntoma de debilidad enfrentando a Independiente, quien le igualó el encuentro y luego no pudo vencer, aún cuando el conjunto de Avellaneda sufrió dos expulsiones. En Rosario se repitió la historia por duplicado, cuando Newell's, le igualó el marcador en dos oportunidades; recién faltando dos minutos Boca pudo liquidar el pleito de contra ataque.

El colombiano Jairo Castillo, imparable durante los 90 minutos, reforzó todas las dudas defensivas y del conjunto en general con una tripleta. Así, mientras los pibes la rompen en la Copa, los grandes decepcionan en el Apertura. Y dentro de la dinámica del fútbol, no es algo descabellado que se terminen de invertir las prioridades.

Síntesis de la 8ª fecha del torneo Apertura 2008

Godoy Cruz (4): Nelson Ibáñez; Guillermo Franco, Leonardo Sigali, Francisco Dutari, Lautaro Formica; Hernán Encina, Nicolás Olmedo, Ariel Rojas; Víctor Figueroa; Jairo Castillo e Iván Borghello. DT: Daniel Oldrá.

Boca (1): Mauricio Caranta; José María Calvo, Julio César Cáceres, Gabriel Paletta, Claudio Morel Rodríguez; Fabián Vargas, Alvaro González; Leandro Gracián, Juan Román Riquelme; Rodrigo Palacio y Lucas Viatri. DT: Carlos Ischia.

Cambios: PT 45m Facundo Roncaglia por Morel Rodríguez (B); ST 11m Leandro Caruso por Borghello (GC), 14m Nicolás Gaitán por Vargas (B), 32m Marcos Barrera por Olmedo (GC), 36m Gabriel Vallés por Encina (GC), 39m Ricardo Noir por Calvo (B).
Goles: PT 36m Gracián (B), 38m Castillo (GC); ST 3m Sigali (GC), 15m y 40m Castillo (GC).
Amonestados: ST 17m Cáceres (B), 18m Riquelme (B), 45m Dutari (GC).
Cancha: Malvinas Argentinas
Arbitro: Federico Beligoy
Jugado el 28 de septiembre de 2008

viernes, 26 de septiembre de 2008

Che pibe, vení goleá


Doblete. Lucas Viatri anotó por duplicado para ganar en Rosario

De todos los juveniles, él es que carga con la mochila más pesada y sobre el que recaen todas las miradas. Su objetivo es el gol y su misión, reemplazar a Martín Palermo. "A aquellos que estaban desesperados les demostré que había que esperar. Prometí que iba a cumplir y sabía que el gol iba a llegar. Somos chicos y queremos dejar bien parado al club", dijo Lucas Viatri tras la victoria ante Newell's en Rosario, con dos goles de su autoría, uno para poner el 2-1 y el otro para sellar el 4-2 definitivo.

El delantero Xeneize además de los dos goles, se retrasó para elaborar jugadas y dio una asistencia a Nicolás Gaitán para marcar el 3 a 2 cuando el partido estaba en su momento más caliente -el mediocampista, siempre que ingresó se anotó en la red, como ante Huracán, LDU y ahora Newell's-. "Estar en Boca no es fácil. Me dolió cuando dijeron que no podía hacer goles. Estaba tan cansado que no tuve fuerzas ni para festejar; por eso hice el Topo Gigio, por mi amistad con Riquelme", se sinceró Viatri.

De las últimas siete visitas a Rosario para enfrentar a Newell's, Boca sólo había logrado una victoria en el Clausura 2007 con goles de Palacio y Palermo, el resto fueron tres empates y tres caídas. Curiosamente, se repitó el marcador de 10 años atrás, cuando el equipo del Bambino Veira ganó por 4 a 2 con goles de Serna, Solano, Palermo y Guillermo.

La racha negativa de tres partidos sin ganar -empates ante Argentinos e Independiente y derrota ante Tigre- empezaba a pesar, sobre todo porque los jugadores y el cuerpo técnico afirmaron públicamente que el Apertura era el objetivo, en desmedro de la Copa Sudamericana. Bca salió airoso de la visita de riesgo a Rosario, y supero un obstáculo para quedar a dos puntos de San Lorenzo, el líder del certamen.

Cuando se jugaban seis minutos, luego de un tiro de esquina del equipo rosarino, Boca elaboró un contrataque entre Noir, Riquelme y Dátolo que el delantero terminó marcando, tirándose al suelo y anticipando al arquero. El equipo Xeneize tenía todo controlado, cuando el árbitro cobró un penal inexistente de Paletta a Bernardello, cuando éste tomó de la camiseta al defensor y luego se zambulló en el área, anticipando la temporada de pileta. El encargado de ejecutarlo y convertirlo fue Rolando Schiavi, confeso hincha de Boca y multicampeón con los equipos de Bianchi y Basile.

En la segunda parte, con los ingresos de Leandro Gracián y Nicolás Gaitán, el DT Carlos Ischia apostó al control del balón junto a Riquelme, conformando un trío de "10" de lujo para asistir a Viatri. El delantero marcó de cabeza cuando se jugaba un poco más de un cuarto de hora del complemento, ante una débil respuesta de Peratta a quien se le escurrió la pelota de las manos.

Newell's apostó a su amor propio todo lo que no pudo concretar a partir de su juego, y así, tras un defectuoso rechazo de Paletta en el área, Insaurralde igualó el marcador a nueve minutos del epílogo. Pero Boca, a puro corazón dio vuelta la historia en apenas dos minutos. El habilidoso Gaitán, a los 42, picó la pelota ante la salida del arquero y a los 44 Viatri metió derechazo cruzado para acabar con la angustia y soltar el desahogo. De esta manera el campeonato se sacó un asterisco de encima y Boca sorteó un rival de riesgo en un escenario complicado, para acortar la brecha con el puntero y ponerse nuevamente la pilcha de candidato.

Síntesis de la 2ª fecha del torneo Apertura 2008*

Newell's (2): Sebastián Peratta; Pablo Aguilar, Rolando Schiavi, Juan Manuel Insaurralde, Germán Ré; Pablo Monsalvo, Hernán Bernadello, Ernesto Cristaldo, Leandro Torres; Diego Torres y Cristian Fabbiani. DT: Fernando Gamboa.

Boca (4): Mauricio Caranta; José María Calvo, Julio César Cáceres, Gabriel Paletta, Claudio Morel Rodríguez; Fabián Vargas, Sebastián Battaglia, Jesús Datolo; Juan Román Riquelme; Ricardo Noir y Lucas Viatri. DT: Carlos Ischia.

Cambios: ST al inicio Leonel Vangioni por Cristaldo (N), 12m Sebastián Grazzini por Leandro Torres (N), 14m Leandro Gracián por Noir (B) y Nicolás Gaitán por Datolo (B), 26m Mauricio Sperdutti por Monsalvo (N).

Goles: PT 5m Noir (B), 21m Schiavi (N); ST 17m Viatri (B), 36m Insaurralde (N), 42m Gaitán (B), 44m Viatri (B).
Amonestados: PT 36m Insaurralde (N); ST 12m Diego Torres (N), 19m Vargas (B), 34m Battaglia (B), 40m Calvo (B), 42m Gaitán (B).
Cancha: Newell's
Arbitro: Javier Collado
Jugado el 25 de septiembre de 2008

*Partido postergado por el viaje de Boca a España para jugar un amistoso con Barcelona

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Boquita


Vamos los pibes. Todos los abrazos son para Forlín, autor del primer gol

El grito de "vamo' vamo' los pibes", por más repetido que sea, no se torna vulgar ni deja escapar una dosis de emoción. Se escuchó seguido en la Bombonera el aliento a esta excepcional camada de juveniles, como el combustible de un equipo que funcionó a la perfección. Ocho fueron los futbolistas surgidos de la cantera que ocuparon un lugar en el once inicial, más dos de inferiores que ingresaron en el complemento; nueve hicieron su debut en partidos internacionales y dos realizaron su debut absoluto en Primera con la camiseta de Boca. O Boquita.

La goleada frente a los restos del último campeón de América, dejó abierto un plan B, en caso que el torneo local, principal objetivo del semestre no pueda lograrse. La clasificación a cuartos de final será un mero formalismo que vendrá en la revancha a jugarse en Quito, con un club que increíblemente representará al fútbol sudamericano en el Mundial de Clubes. En los cuartos de final, el rival saldrá entre Inter de Porto Alegre con Andrés D'Alessandro y Universidad Católica de Chile.

La actuación de los pibes plantea un interrogante en comparación con el deficitario rendimiento de los "titulares" ante Tigre el último domingo. ¿Son inamovibles? Lo cierto es que Ischia confió en los pibes, que con una gran disciplina táctica y amor propio vapulearon a medio equipo sobreviviente que ganó la última Libertadores y el resto, que por momentos dio pena. Así, lo que en principio iban a ser dos partidos para cumplir con el calendario de la Conmebol y su devaluada Copa Sudamericana, pueden ser cuatro. Con 360 minutos de rodaje para las promesas que de a poco van dejando de serlo para transformarse en realidad.

El rendimiento de Leandro Gracián potenció a los pibes, y demostró una vez más que cuando no está bajo la sombra de Riquelme, puede ser el eje del equipo. De un centro enviado por el Tano llegó el gol de Juan Forlín de cabeza y también con un pase de su autoría habilitó a Jonatan Philippe en la jugada que culminó con el gol en contra de la Liga de Quito. El arco invicto de García, la seguridad que brindaron los zagueros Forlín y Muñoz, el ritmo del Pochi Chávez, el desequilibrio de Mouche (lleva en la espalda la 7 que dejó Guillermo), Philippe buscando su lugar en el área, la velocidad de Noir, la habilidad de Gaitán... Confirmaciones, apariciones y promesas de Boca más Juniors que nunca.

Síntesis del partido de ida de 8º de final

Boca (4): Javier García; Julio Barroso, Juan Forlín, Ezequiel Muñoz, Carlos Fondacaro; Cristian Chávez, Alvaro González, Neri Cardozo; Leandro Gracián; Pablo Mouche y Jonatan Philippe. DT: Carlos Ischia.

LDU (0): José Cevallos; Gabriel Espinoza, Renán Calle, Diego Calderón, Paul Ambrossi; Pedro Larrea, William Araujo, Luis Bolaños, Christian Suárez; Damián Manso y Claudio Bieler. DT: Edgardo Bauza.

Cambios: ST al inicio Reinaldo Navia por Suárez (LDU), 16m Jairo Campos por Bieler (LDU), 27m Ricardo Noir por Philippe (B), 28m Agustín Delgado por Bolaños (LDU), 35m Nicolás Gaitán por Mouche (B), 38m Damián Díaz por Cardozo (B).
Goles: PT 27m Forlín (B), 32m Espinoza en contra (B); ST 4m Mouche (B), 37m Gaitán (B).
Amonestados: PT 16m Gracián (B), 25m Calderón (LDU); ST 8m Navia (LDU), 36m Chávez (B).
Cancha: Boca
Arbitro: Rubén Selman (Chile)
Jugado el 24 de septiembre de 2008

Los pibes, uno por uno

Javier García: debutó en el Apertura frente a Lanús, primer partido internacional.

Juan Forlín: lleva cuatro partidos en torneos locales, primer juego internacional.

Ezequiel Muñoz y Carlos Fondacaro: debut absoluto con la azul y oro.

Cristian Chávez: suma 18 partidos locales y 8 internacionles.

Pablo Mouche: cinco partidos locales, debut en copas.

Jonatan Philippe: jugó 6 minutos ante Huracán, debut internacional.

Ricardo Noir: lleva 10 partidos locales y 3 por copas. Un título.

Nicolás Gaitán: tiene 6 encuentros locales, debut internacional.