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domingo, 12 de octubre de 2008

Que vuelva aquel Román...


Romance. Riquelme y su mejor versión en la Copa Libertadores 2007

Por Juan Pablo Varsky*

Para LA NACION

En 1998, Román hablaba poco y jugaba mucho. ¡Y cómo jugaba! La pisaba, gambeteaba, metía un cambio de frente, ponía un pase profundo y con ventaja para el receptor, hacía goles desde la medialuna del área, la dejaba colgada del ángulo en un tiro libre. Hacía todo dentro de la cancha. Afuera, tenía poca relación con la prensa. Desconfiaba de todos. De vez en cuando aceptaba un reportaje, pero "sólo para hablar de fútbol".

Su carrera había cambiado definitivamente con la llegada de Bianchi. En el Apertura '98 mostraba su mejor versión. Comenzaba un formidable período de tres años y medio de rendimiento notable, por calidad y por continuidad. Sólo era noticia por lo que producía dentro de la cancha. El festejo del Topo Gigio dedicado a Macri en un clásico ante River por el Clausura '01 resultó un episodio simpático. Reclamó por la inclusión de Delgado en la Intercontinental 2000, pero Bianchi lo frenó en seco como a Palermo, sponsor oficial de Guillermo Barros Schelotto. Era mucho más influyente en la cancha que en el vestuario. Pero algo empezó a cambiar a principios de 2002. Carlos Bianchi ya se había ido de Boca y ningún integrante del equipo sufrió tanto como él la salida del entrenador. Oscar Tabárez se encontró con otra cara de Riquelme. Presionaba para irse del club, no siempre se entrenaba a la par de sus compañeros y se desgarró en un partido de Copa Libertadores justo antes del 0-3 ante River (vaselina de Rojas). El plantel había cambiado respecto del ciclo 1998-2001 con ausencias importantes: Ibarra, Arruabarrena, Cagna, Palermo y Basualdo, auténticas referencias para los más jóvenes.

Más escuchado por sus compañeros, aprendió a utilizar al periodismo para mandar sus mensajes. El domingo 19 de mayo de 2002, se despachó en Radio Mitre: "En Boca me quieren complicar la vida. Pensé que hoy iba a jugar. Tenía una ilusión muy grande de despedirme acá. Porque en la Argentina no puedo seguir siendo futbolista. Había hablado con el técnico y le dije que mi familia sufría y que quería jugar contra Olimpia y contra Newell's. Yo siempre quiero jugar". Riquelme estuvo ante Olimpia en Asunción y nada pudo hacer para evitar la eliminación de Boca contra el equipo de Julio César Cáceres, duro rival de aquella noche.

Tabárez nunca pudo disfrutar del mejor Román y no lo incluyó en el último partido del Clausura '02. El 10 estalló. "Boca no me dejó ir. Estoy cansado de que me quieran hacer quedar como un hijo de p... Tengo en mi casa el documento firmado por un dirigente de Atlético de Madrid que dice que el pase se cayó porque los dirigentes de Boca no aceptaron la oferta". La respuesta de los dirigentes llegó en ese mismo furioso domingo: "Quiero que en 48 horas Riquelme me muestre el precontrato o las negociaciones que tuvo por escrito con el Atlético. Y si Boca interfirió con su pase, yo me voy a mi casa". ¿Saben quién dijo esto? Pedro Pompilio, en ese entonces vicepresidente del club.

Hoy presidente, Pompilio está dispuesto a "morir" con Riquelme. Considera que es extraordinario, indiscutido y que sus compañeros deberán entenderlo. Contratarlo en U$S 15.000.000 ha sido su acto de gobierno más importante. Ya no puede cambiar el sentido de su gestión. El primer semestre de 2002 fue el peor de Riquelme en Boca. Jugó poco y habló mucho. En abril, le pegó una trompada inolvidable al volante de Banfield Santa Cruz que quiso jugar al proctólogo con él. Y, finalmente, se fue a Barcelona. En el Barça, se topó con Van Gaal, el entrenador que no lo había pedido. Nunca jugó en su puesto (él es enganche o nada) pero tampoco se rebeló dentro de la cancha.

La llegada de Ronaldinho lo corrió a Villarreal. De entrada, Benito Floro, su nuevo DT, le advirtió: "Debe mejorar en función del colectivo. Participar más en el juego. Lo que fue en Boca, fue en Boca". Una temporada más tarde, Floro se fue, lo acusó de falta de compromiso y le puso la etiqueta de "caprichoso".

En agosto de 2004, Pellegrini asumió en Villarreal. Lejos de mimarlo y consentirlo, le exigió respeto, compromiso y rendimiento como a cualquier integrante de su plantel. Riquelme ofreció su mejor versión "europea" en el ciclo 2004-2006 y llevó al Submarino Amarillo a una histórica semifinal de Liga de Campeones. Jugaba mucho y hablaba poco, como en los mejores años de Boca.

Sin embargo, el penal errado ante Arsenal en la Champions y el rendimiento menor al esperado en el Mundial de Alemania lo afectaron negativamente. Otra vez eligió medios amigos para mandar un mensaje y renunció a la selección tras el amistoso ante Brasil para que a su mamá no le afectaran las críticas.

En diciembre de 2006, Pellegrini se cansó de sus posturas de divo. El presidente Roig miró por el espejo retrovisor y recordó todo lo que le había consentido: licencias para no entrenarse, permisos de una semana para estar con su familia en Buenos Aires, una pelota más liviana, escuchar música durante una charla técnica, tener estacionamiento propio y no participar de prácticas voluntarias.

Cuando Villarreal ganaba, nadie cuestionaba estas concesiones. Riquelme las hacía valer dentro de la cancha. Pero bajó drásticamente su nivel, el equipo empezó a perder y saltaron los tapones. Roig decidió "morir" con Pellegrini. Sus compañeros de este Boca tampoco avalan los privilegios. Cáceres y compañía están seguros de que no son la consecuencia de buenas actuaciones sino todo lo contrario: la causa de las malas. El paraguayo cometió el error de hacerlo público, pero reflejó el sentimiento de la gran mayoría del plantel, que destaca y extraña el liderazgo positivo de Palermo, ausente por lesión. ¿Se animarán los jugadores a respaldar al zaguero o seguirán temerosos del ídolo de la hinchada?

Este Riquelme nada tiene que ver con aquel que regresó a Boca en el primer semestre de 2007. Aquel estaba hambriento de revancha y de desafíos personales. Sin lugar ni en Villarreal ni en la Selección, necesitaba demostrar que no estaba muerto. Hoy, en cambio, sabe que jugará siempre, sea cual fuere su condición física. En Boca y en la selección porque Pompilio y Basile "morirán" con él.

En 2007, no tenía resuelta su situación profesional, vivía lejos de sus amigos y el préstamo con Boca era la última oportunidad para cambiar la historia. Hoy tiene un contrato garantizado hasta junio de 2010 a tres millones de euros por temporada. Hace lo que quiere y tiene todo a su alcance. Sus rendimientos difieren tanto como sus momentos personales.

En 2007 la rompió y sólo le faltó hacer llover. Cuando está bien, es indiscutible. Pero en 2008, apenas mostró un gran nivel ante Atlas, en Guadalajara, y algunos destellos en otros partidos. Aquel volaba. Hoy no tiene respuestas, sobre todo en los segundos tiempos.

Para Riquelme es fundamental estar bien físicamente porque no tiene un cuerpo privilegiado. Se le notan mucho el cansancio y la falta de ritmo. En el primer semestre de este año se desgarró el aductor derecho y estuvo un mes sin jugar. Se puso solo en los Olímpicos, volvió con la dorada y, sin descanso, pidió jugar la segunda final de la Recopa contra Arsenal. Con él en la cancha el equipo sólo ganó uno de siete partidos, ante Newell s en Rosario (empató 3 y perdió los otros 3). Sin Riquelme, Boca está invicto. Ganó 5 y empató 1, con 16 goles a favor y 2 en contra.

En 2008, entre selección mayor, Sub 23 y Boca, jugó 36 partidos y marcó 7 goles. En los números y en el juego, pierde por goleada en la comparación con 2007. Hoy influye mucho más en el vestuario que en la cancha. Se refiere a sí mismo en tercera persona, no se entrena a la par de sus compañeros, los manda al frente cuando se equivocan, les marca el territorio a los chicos del club invitándolos a comer, se fastidia con los periodistas que le hacen preguntas y sólo contesta los "centros" de los amigos. Tenemos un problema: en 2008, Riquelme habla mucho y juega poco. ¡Volvé Román, te extrañamos!

*Publicado en diario La Nación el 10 de octubre de 2008

domingo, 17 de febrero de 2008

Cuatro y de Copas


Riquelme, Ibarra y Palermo y una goleada que ilusiona

Cualquier coincidencia con el pasado no es pura casualidad. Con la goleada ante Argentinos Juniors por 4 a 0 se inició formalmente el segundo Virreinato de la Boca, esta vez con Carlos II a la cabeza. El equipo giró en torno a Juan Román Riquelme, el jugador que mejor entiende este juego, mientras que Ibarra, Battaglia, Palacio y Palermo aportaron su experiencia para redondear una goleada y encaminarse a una nueva aventura copera.

-Qué te provoca escuchar que volvió el bianchismo a Boca?
-Orgullo, pero no soy Carlos. Lo tomo como una muestra de cariño y respeto del club y de su gente. Lo único que sostendrá el ciclo serán los resultados. Pero compararse con Bianchi es imposible, lo conocí en varios planteles y es el mejor. Carlos fue un monstruo como jugador y lo es como técnico. Y lo exalto más como jefe de grupo. (El Gráfico, enero de 2008).

El Boca de Ischia se asemejó al de su maestro Carlos Bianchi. Con la marca registrada del pressing, el juego asociado y la contundencia. La sensación de partido liquidado tras el 2 a 0 y la posibilidad de guardar a sus figuras para el debut en la Copa el miércoles en Venezuela. Para eso contó con el esplendor de sus figuras, sobre todo de Román en su máxima expresión. La sociedad con Palacio, un calco de lo que sucedió en Rosario y el Riqueeeeeelme, Riqueeeeeelme, que bajó de las tribunas tras el pase gol de un crack sin tiempo.

"La llegada de Riquelme será fundamental para reafirmar las aspiraciones Xeneizes. Boca gana en confianza con Riquelme, es muy importante para el equipo", aseguró Carlos Bianchi al diario Folha de San Pablo, periódico que le entregará un premio por su trayectoria. Desde tierras brasileñas, el Virrey afirmó que "Boca es el mejor equipo de Sudamérica. Ahora tiene un técnico nuevo como Carlos Ischia y es el candidato a ganar la Copa". Si Bianchi lo dice, palabra santa.

Síntesis de la 2ª fecha del torneo Clausura 2008

Boca (4): Mauricio Caranta; Hugo Ibarra, Julio César Cáceres, Gabriel Paletta, Claudio Morel Rodríguez; Alvaro González, Sebastián Battaglia, Neri Cardozo; Juan Román Riquelme; Rodrigo Palacio y Martín Palermo. DT: Carlos Ischia.

Argentinos Juniors (0): Juan Carrera; Pablo Barzola, Andrés Scotti, Matías Caruzzo, Sergio Escudero; Martín Cabrera, Gabriel Peñalba, Roberto Battión, Alvaro Pereira; Gabriel Hauche y Alejandro Delorte. DT: Néstor Gorosito.

Cambios: ST 11m Néstor Ortigoza por Peñalba (AJ) y Rafael Viotti por Cabrera (AJ), 24m Gabriel Pérez por Delorte (AJ) y Jesús Dátolo por Cardozo (B), 40m Leandro Gracián por Riquelme (B) y Mauro Boselli por Palermo (B).
Goles: PT 21m Palermo (B); ST 4m Palacio (B), 38m Dátolo (B) y 45m Gracián (B).
Incidencia: ST 45m expulsado Escudero (AJ).
Cancha: Boca
Arbitro: Diego Abal
Jugado el 17 de febrero de 2008

Uno por uno

Caranta (5): Perdió en varias pelotas aéreas, no fue muy exigido. Ibarra (7): El Negro volvió con toda su categoría, peinó la pelota en el primer gol. Cáceres (6): Tuvo errores que casi cuestan un gol, luego se afirmó. Paletta (6,5): Correcto en la marca, salió siempre jugando. Morel Rodríguez (5,5): Puso más empeño y peleó cada balón. González (6): Levantó su nivel, estuvo cerca de convertir. Battaglia (6,5): Manejó con eficacia su sector, simplificó el juego. Cardozo (5): Perdió en desequilibrio y fue reemplazado. Riquelme (8,5): Condujo a Boca al éxito, dio otra asistencia, sólo le faltó el gol. Palacio (7,5): Ganó siempre por las bandas, brillante pared con Román para el segundo. Palermo (6): Abrió el marcador con una volea de zurda, después puro corazón. Dátolo (5,5): Desespera con su juego, se desahogó con su gol. Gracián (-): Es evidente la diferencia con Riquelme, buena definición en el penal. Boselli (-): es delantero de área y juega por los costados, intrascendente.

Pasión por Román



Los Cádiz, un grupo de la movida tropical sanfesina, hizo su incursión en el teatro Opera de la calle Corrientes. El conjunto musical presentó un tema dedicado a Juan Román Riquelme, homenajeándolo con una canción ante la falta de memoria de los argentinos.

Letra de "Pasión por Román"

Si hasta a Dios que le gusta nuestro fútbol argentino lo ilumina
para que vuelva a jugar en nuestra selección argentina
Los corazones latieron desde su regreso
la hinchada lo idolatra por su fútbol sin igual
Y si no me creés pregúntale al 10 que piensa de él

Dale Román, dale Román, dale Román, vamos Román
volviste a tu tierra, con un mar de goles, con esa gambeta
Dale Román, dale Román, dale Román, vamos Román
volviste a La Boca, la Libertadores en casa se queda

Como un pibe de barrio que sólo juega al fútbol y nos da alegría
pecho frío dijo un gil por jugarse a hacer feliz a tu familia
No te olvides que la gente no te dejará de amar
vos pegale para adelante que se te haga realidad
que levantes esa copa como El Diego en el Mundial

Dale Román, dale Román, dale Román, vamos Román
volviste a tu tierra, con un mar de goles, con esa gambeta
Dale Román, dale Román, dale Román, vamos Román
volviste a La Boca, la Libertadores en casa se queda

Volviste a tu tierra con un mar de goles con esa gambeta
Dale Román, dale Román, dale Román, vamos Román
volviste a La Boca, la Libertadores en casa se queda
Gracias por tu fútbol y la magia, ¡aguante Riquelme!

domingo, 10 de febrero de 2008

El último crack


Riquelme, conducción y asistencia a Palacio con caño incluido

Si el enganche está en vías de extinción en el fútbol moderno, mucho más lo están los cracks. No son aquellos capaces de conducir el juego solamente, sino de ponerse el equipo al hombro y cargar con todas las presiones. Y claro está, sacar de su repertorio aquellas sutilezas que lo distinguen del resto. JR no estuvo bien físicamente por el partido que disputó entre semana para la Selección Olímpica. Aún así, sin mayor despliegue físico, fue el punto de referencia de sus compañeros, obligados por carencia de ideas. Cuando parecía que Boca se hundía en la intrascendencia, un pase gol, una asistencia o un "tomá y hacelo" de Riquelme bastó para acallar a sus detractores y demostrar que es el último crack que le queda al fútbol argentino.

Boca paseó su incertidumbre por Rosario, buscando su identidad dentro del campo. Los nombres están, falta juego colectivo y sobre todo que varias de sus figuras levanten el nivel. El objetivo es la Copa, como orgulloso representante argentino en el exterior. Los continuos fracasos de equipos locales realzan cada vez más las hazañas coperas Xeneizes de los últimos años. No significa que deba descuidar el campeonato. Al fin de cuentas Boca es Sportivo Ganar Siempre.

Síntesis de la 1ª fecha del torneo Clausura 2008

Rosario Central (1): Cristian Alvarez; Alexis Danelón, Ronald Raldes, Walter Ribonetto, Emiliano Papa; Tomás Costa, Leonardo Borzani, Mariano Messera, Cristian González; Martín Arzuaga y José Vizcarra. DT: Leonardo Madelón.

Boca (1): Mauricio Caranta; Jonatan Maidana, Julio César Cáceres, Gabriel Paletta, Claudio Morel Rodríguez; Alvaro González, Sebastián Battaglia, Neri Cardozo; Juan Román Riquelme; Rodrigo Palacio y Martín Palermo. DT: Carlos Ischia.

Cambios: PT 14m Abel Espinoza por Danelón (RC); ST 16m Emilio Zelaya por Arzuaga (RC), 28m Mauro Boselli por Palacio (B) y Cristian Chávez por Alvaro González (B), 31m Damián Díaz por Messera (RC) y 39m Jesús Dátolo por Cardozo (BJ).
Goles: ST 27m Palacio (B), 39m Cristian González (RC).
Cancha: Rosario Central
Arbitro: Federico Beligoy
Jugado el 10 de febrero de 2008

Uno por uno

Caranta (6): Se mostró seguro tras la lesión, salvó al equipo de la derrota. Maidana (3): Demostró que el de lateral no es su puesto y que tampoco puede jugar en la Primera de Boca. Cáceres (5): Sólido y efectivo, aprobó en su debut. Paletta (6,5): Lo mejor de la defensa, peligroso en el juego aéreo ofensivo. Morel Rodríguez (4): Estuvo contenido, inseguro por su sector. González (4): No pesó en ofensiva, cambio cantado. Battaglia (6,5): Patrón del mediocampo, marcó y jugó por sus compañeros. Cardozo (4,5): Empezó bien pero se fue apagando. Riquelme (7): Conductor del equipo, pase gol con caño incluido. Crack. Palacio (5): No pudo desbordar, pero encaró siempre. Brillante definición en el gol. Palermo (5): No le llegó la pelota, bajó unos metros y puso amor propio. Chávez (6): Le aportó frescura al equipo, jugó y también metió. Boselli (4): No encontró su espacio. Dátolo (?): Entró y no tapó el tiro del empate. Incalificable.

domingo, 27 de enero de 2008

Colgate Total


Martín Palermo festeja su 5º gol a River en el verano

De zurda, de derecha, de cabeza, con los dos pies, de chilena, con los ligamentos rotos, en muletas y ahora colgado del travesaño... Martín Palermo no deja de escribir su historia de optimista del gol de todas las formas posibles. Pero Boca no se colgó del travesaño, asumió el rol de protagonista como se lo reclamaba la historia y ganó después de una abstinencia de triunfos que duró dos años, entre torneos de verano y campeonatos.

El nuevo Boca de Ischia posee similitudes con el viejo Boca de Bianchi: la misma solidez, inteligencia táctica, contundencia y manejo de los ritmos del partido. En esta ocasión con el plus del talento de Riquelme (ver Genio y...). El equilibrio lo aportó Sebastián Battaglia, líder silencioso, eje del equipo con marca y juego. Volvió a su mejor nivel tras sucesivas lesiones y de haber peleado el puesto con Gago y Banega. Recuperó el lugar en el equipo que no debería haber perdido, con sacrificio y alejado del marketing, campañas de prensa y vedettismos con que contaron sus ex competidores.

Y para rubricar un sólido desempeño en todas las líneas, el paraguayo Julio César Cáceres se sacó las plumas y demostró su categoría en el debut con la azul y oro. ¿El nuevo Patrón de la defensa de Boca? Marcó, salió jugando, pegó y fue ovacionado, todo en una misma noche. Este marcador central fue campeón de América con Olimpia, jugó los dos últimos Mundiales y además del fútbol paraguayo jugó en Francia, Brasil, España, México y Argentina. Se sacó las plumas pero puso huevos.

Boca (2): Pablo Migliore; Jonatan Maidana, Julio César Cáceres, Gabriel Paletta, Claudio Morel Rodríguez; Pablo Ledesma, Sebastián Battaglia, Neri Cardozo; Juan Román Riquelme; Rodrigo Palacio y Martín Palermo. DT: Carlos Ischia.
River (0): Juan Pablo Carrizo; Danilo Gerlo, Gustavo Cabral, Eduardo Tuzzio; Augusto Fernández, Leonardo Ponzio, Rodrigo Archubi; Mauro Rosales, Ariel Ortega, Alexis Sánchez y Sebastián Abreu . DT: Diego Simeone.
Goles: PT 19m Battaglia (B); ST 11m Palermo (B).
Cambios: PT 20m Fabián Monzón por Morel Rodríguez (B); ST 6m Jesús Dátolo por Cardozo (B), 15m Matías Abelairas por Archubi (R), 18m Falcao García por Rosales (R) y 30m Diego Buonanotte por Sánchez (R).
Estadio: José María Minella (Mar del Plata).
Arbitro: Héctor Baldassi.
Jugado el 26 de enero de 2008.

Genio y figura


Román la rompió en el mejor escenario posible

La 10 que mejor le queda es la azul y oro, nada de blaugrana, amarillo o celeste y blanco. Román hace a voluntad... juega, asiste, conduce, ataca, ríe y goza. Se lo nota feliz en Boca, su lugar en el mundo. Es lento, sí, pero no se la pueden sacar. La pierde, sí, pero para perder hay que pedirla y jugársela. Toca para atrás, a veces, pero asume el protagonismo del juego. ¿Es un crack? Definitivamente, cuando esa palabra parecía olvidada del diccionario futbolero de los argentinos.

Román sigue cautivando a los hinchas de Boca

El primer Superclásico del año que anoche Boca le ganó por 2-0 a River en Mar del Plata dejó mucha tela para cortar, pero –según los hinchas- hay algo que no tiene discusión. En una encuesta realizada por Olé.com.ar, el 44,2 por ciento eligió a Juan Román Riquelme como la figura del partido. ¿Quiénes lo siguieron? Sebastián Battaglia (18,5%) y Martín Palermo (12,8%). Riquelme manejó los hilos del equipo de Carlos Ischia en ataque y además fue determinante con pelota parada. En el primer tiempo casi convierte un gol olímpico, pero Juan Pablo Carrizo logró evitarlo con una atajada salvadora. En el complemento, Román ejecutó el tiro libre que desencadenó en el tanto de Palermo, el que selló la victoria.

También fue muy buena la presentación del paraguayo Julio César Cáceres, quien se mostró muy sólido en la defensa. En la encuesta ocupó el cuarto lugar, con el 12 por ciento de los votos. Si bien Riquelme no pudo convertir en esta ocasión volvió a demostrar que es el dueño absoluto del equipo dentro de la cancha y que el amor que los hinchas de Boca le tienen, sigue intacto.

Fuente: Clarín digital.

jueves, 29 de noviembre de 2007

Tu lugar en el mundo


Riquelme, la solución europea a los problemas de los xeneizes

Por Horacio Pagani, especial para www.deoroycieloazul.com.ar

No hay reivindicación. Se reivindican los que fallaron y retoman esplendores. No es el caso de Juan Román Riquelme, conceptualmente el mejor jugador del mundo. Sólo necesitó que le comprendieran, una vez más, como alguna vez lo comprendió Carlos Bianchi. Que entendieran que en su mundo de silencios y melancolías, de lealtades primarias, de amigos fieles, de barrio pobre con pelotas reinas, sólo se entra con cariño y comprensión; que con eso alcanza para que se sienta feliz. Y cuando Riquelme es feliz, simplemente feliz, a su manera, es capaz de jugar con esa presencia inigualable que mostró en Porto Alegre, en una final de Copa (...)

Ahora que es, otra vez, el tiempo de gloria futbolera para Boca, su casa, empezarán a sumarse los reconocimientos de los iluminados jueces de las conveniencias. Esos que a puro simplismo lo acusaron muchas veces de lento, de indolente, de juego horizontal, de fracasado en la Selección, sin atender ninguna justificación. Esos mismos que nunca supieron distinguir el milagro que significa servir -como mínimo- tres pelotas netas de gol a un compañero (tres mano a mano) por partido (...)

Los que de tanto premiar utilitarismos no pueden degustar la estética de un movimiento, ese movimiento de guante de Román para ceder la pelota con cualquier parte del pie, para atrás, para el costado, o para adelante -para el estiletazo- según aconsejan las circunstancias (...)

Claro, a veces juega mejor y a veces menos. Nadie es perfecto. Pero la graduación de genio futbolero ya la tenía asignada en los comienzos del ciclo de Carlos Bianchi. Con dos doctorados. Contra Palmeiras, en final de Copa, en San Pablo; y con el Real Madrid, en la Intercontinental de Tokio (...)

Y quedó como goleador máximo del equipo en la Copa. Y marcó los dos de la final. Para que no quedaran dudas. Gritó los goles con toda su voz. Y se abrazó con sus compañeros con todas sus fuerzas. Quería gritar su felicidad y que todos se enteraran (...)

¿Reivindicación en la Selección? No. Se reivindican los que fallaron y retoman esplendores. No es el caso de Juan Román Riquelme, conceptualmente, el mejor jugador del mundo.

El regreso II

Tras una década de austeridad, de retacear hasta los centavos (a punto de no reconocer a los jugadores, principales responsables de los éxitos deportivos), los dirigentes rompieron el chanchito y contrariando a su política de compras, marcaron un record para el mercado local. Se trata de Juan Román Riquelme, quién tendra contrato hasta junio de 2010 y lo encuentra en la plenitud de su carrera, capaz de conducir a un equipo, a la Selección -aún sin competencia oficial- y asumir el protagonismo potenciando las virtudes de sus compañeros.

La compra será financiada en 4 años para no alterar la economía del club. Boca pagará nueve millones de euros. De estos nueve, seis le corresponderán al jugador, que es la deuda que el Villarreal mantiene con el futbolista. Los otros tres irán directamente al club español, aunque el Barcelona deberá cobrar el 25% del total, alrededor de dos millones de euros. La institución catalana había acordado en el contrato, ante una eventual transferencia percibir ese porcentaje, pero desde Villarreal aseguran que la proporción es mucho menor, apenas unos 500.000 euros.

Se acabó la novela del Villarreal, del mercenario Fernando Roig, de la soberbia de Manuel Pellegrini, ya no serán tapa de los periódicos por sus conflictos, sino por sus fracasos. Riquelme posicionó entre los mejores de España primero, y de Europa después a un equipo chico, que se hizo conocido por los negocios entre Macri y la institución valenciana. Muchos le recriminan aún a Román el penal errado en semifinales de la Champions League, cuando gracias a él se llegó a esa instancia. Es parte del inconformismo que domina la esencia de los seres humanos. De Europa nos siguen robando. Desde hace unas décadas nuestros mejores jugadores, como Colón se robó todas las riquezas del continente americano hace más de 500 años. Y para peor, denostándolos con técnicos chilenos, resentidos como su pueblo, ese mismo que creó problemas limítrofes desde 1843 con Perú, Bolivia (quitándole salida al mar) y Argentina, luchando por cada centímetro en el mapa. Y el mismo país que hizo todo lo posible para que Inglaterra venciera en la Guerra de las Islas Malvinas.

De razonamiento y silogismos

Aristóteles (384 AC - 322 AC) fue uno de los más grandes filósofos de la antigüedad y acaso de la historia de la filosofía occidental. Fue discípulo de Platón y luego maestro de Alejandro Magno. Antes de fallecer en Calcis a los 62 años, Aristóteles se había convertido en uno de los filósofos de mayor renombre de su tiempo, durante el cual también su pensamiento científico gozó de enorme prestigio.

En lógica, Aristóteles desarrolló reglas para establecer un razonamiento que, si se respetaba, no produciría nunca falsas conclusiones si las premisas eran verdaderas. En el razonamiento los nexos básicos eran los silogismos (proposiciones emparejadas que, en su conjunto, proporcionaban una nueva conclusión). En el ejemplo más famoso, “todos los humanos son mortales” y “todos los griegos son humanos”, se llega a la conclusión válida de que “todos los griegos son mortales”.

Gracias a los silogismos de Aristóteles (hincha del AEK Atenas), podemos afirmar que "Boca no encontró el equipo" y "los que no encuentran el equipo, pierden campeonatos", por lo tanto "Boca perdió el campeonato. Este final, el tercer fracaso consecutivo a nivel local amenaza a convertirse en costumbre. Dada la particularidad que los tres últimos campeones fueron equipos chicos: Estudiantes, San Lorenzo y Lanús o Tigre. Si bien en el lapso de un año el equipo de la Ribera conquistó una Copa Libertadores, el haber ganado un torneo doméstico hubiera elevado la autoestima de los jugadores rumbo al Mundial de Clubes.

Tiene muchas semejanzas este final al del Apertura 2006, cuando de los últimos 6 puntos necesitaba apenas uno, perdió en Córdoba frente a Belgrano, con Lanús en la Bombonera y Estudiantes le arrebató el tricampeonato en un desempate. La irregularidad de éste, permitió llegar con chances hasta la anteúltima fecha con escasos 30 puntos, y cuando debía ganar, no supo. Debió superar una etapa inicial de aburguesamiento tras la Copa y acople de "los nuevos". Se impuso en partidos importantes, pero resignó varios puntos como visitante. En el campeonato del medio, el Clausura 2007, consiguió un digno segundo puesto, disputando paralelamente la Copa y ganándola inobjetablemente. Tres campeonatos para archivar y tres Superclásicos sin victorias, dos derrotas como visitante y un empate como local.

Tres caídas en el sprint final y tres sensaciones disímiles que hacen preguntar adónde quedó la garra xeneize. Con Román como abanderado de las ilusiones de Boca Juniors quizás tendremos la respuesta. Su talento, velocidad mental sumado a la madurez futbolística, bastarán para escribir nuevos capítulos de gloria con su enseña victoriosa que es de oro y cielo azul.

Síntesis de la 19ª fecha
Tigre (2): Daniel Islas; Santiago Morero, Alexis Ferrero, Juan Carlos Blengio; Martín Galmarini, Diego Castaño, Román Martínez, Sebastián Rusculleda; Martín Morel; Leandro Lázzaro y Sebastián Ereros. DT: Diego Cagna.
Boca (1): Mauricio Caranta; Hugo Ibarra, Jonatan Maidana, Claudio Morel Rodríguez, Juan Krupoviesa; Alvaro González, Sebastián Battaglia, Ever Banega, Fabián Vargas; Rodrigo Palacio y Martín Palermo. DT: Miguel Russo.
Goles: PT 8m Palermo (B); ST 26m Lázzaro (T) y 31m Morel (T).
Cambios: ST 16m Matías Giménez por Rusculleda (T), 27m Pablo Ledesma por Banega (B), 33m Nicolás Bertolo por González (B), 34m Carlos Bueno por Vargas (B), 35m Norberto Paparatto por Morel (T) y 42m Nicolás Torres por Martínez (T).
Cancha: Tigre
Arbitro: Gustavo Bassi
Jugado el 28 de noviembre de 2007

lunes, 26 de noviembre de 2007

Paliza táctica


Alvaro González (15), fútbol y garra charrúa

La historia de Boca está cargada de éxitos y hazañas impensadas, pero no se puede obviar el final previsible de los tres últimos campeonatos, perdidos ante equipos chicos. La derrota en Sarandí dejó a Boca fuera de carrera y con un duro golpe a la moral de un equipo que pudo brindar más. Los cambios radicales de Russo en el entretiempo, expresaron la cruda realidad, de un conjunto sin estilo y sin actitud.

El generoso tercer puesto actual con 30 unidades, hubiera significado deambular por la mitad de la tabla años atrás. Pero la mediocridad del fútbol argentino y su ineficacia dirigencial, empezando por la AFA, permite a Boca tener aún chances matemáticas, que no se traducen a chances futbolísticas. La paliza que le propinó Arsenal no se reflejó en el resultado pero tuvo en el desarrollo del primer tiempo su justificativo. Sin figuras, pero con actitud, utilizó el pressing y toda su inteligencia táctica para borrar a Boca de la cancha. Apenas los desbordes aislados de Palacio fueron las cartas ofensivas, de once jugadores acorralados en su campo, peloteados, vapuleados como equipo chico, con el arquero como figura.

Este nuevo revés no significa una tragedia comparado con el Crucero que se hundió en la Antártida con 154 viajeros a bordo. El "Explorer" chocó con Leandro Gracián (perdón, con un iceberg) y todos los pasajeros fueron evacuados. Por suerte no hubo víctimas fatales, pero seguramente quedará un grave daño ambiental. Suerte que ya llega Juan Román Riquelme para toda la alegría de la gente (ver aparte).

Sorprendió ese reclamo que bajó de las tribunas al grito de "jugadores no rompan las pelotas, a ver si se dan cuenta que están jugando en Boca". Tienen razón en parte los violentos de siempre, pero no se justifica tamaña agresión para un equipo que hace menos de un semestre se consagró campeón de América. Es cuestión de ver la mitad del vaso lleno.

Fue victoria del equipo de Don Julio, el mismo que militó toda su vida en categorías de ascenso, y ahora es finalista de la Copa Truchamericana. Sospechado de cierta benevolencia arbitral, como Grondona de un pasado rico en malversaciones, negociados, defraudaciones y estafas. Con la energía, el empuje de sus jóvenes 78 años seguirá al frente de la AFA hasta el 2011, si es que Dios no le hace afinar el arpa...

Síntesis de la 17ª fecha
Arsenal (2): Mario Cuenca; Javier Gandolfi, Jossimar Mosquera, Aníbal Matellán, Cristian Díaz; Diego Villar, Andrés San Martín, Carlos Casteglione, Javier Yacuzzi; Alejandro Gómez y José Luis Calderón. DT: Gustavo Alfaro.
Boca (1): Mauricio Caranta; Hugo Ibarra, Jonatan Maidana, Gabriel Paletta, Claudio Morel Rodríguez; Pablo Ledesma, Sebastián Battaglia, Alvaro González; Leandro Gracián; Rodrigo Palacio y Martín Palermo. DT: Miguel Russo.
Goles: PT 21m San Martín (A), 44m Gómez (A); ST 30m Bueno (B).
Cambios: ST al inicio Fabián Vargas por Battaglia (B), Nicolás Bertolo por Ledesma (B) y Carlos Bueno por Gracián (B), 21m Pablo Garnier por Villar (A), 26m Santiago Raymonda por Gómez (A), 32m Martín Andrizzi por Calderón (A).
Cancha: Arsenal
Arbitro: Pablo Lunati
Jugado el 25 de noviembre de 2007

Román, ya estás en casa

En esta partida de póker, el Villarreal advirtió de que no tenía prisa. Riquelme y el Boca Juniors, sí. Premura para que el centrocampista volviera al devaluado equipo xeneize y pudiera disputar el Mundialito de Clubes de Japón en diciembre. El resultado se precipitó ayer. Riquelme cedió. Y aceptó las condiciones de pago de su contrato que habían pactado la semana pasada ambos clubes: el Boca abonará al jugador en tres años los seis millones de euros que le adeudaba el Villarreal por el año y medio de contrato que le quedaba. A ellos se añaden otros tres en concepto de traspaso, de los que el Barça cobrará un 25%. El Villarreal fichó a Riquelme del club catalán por 10 millones. En el Camp Nou estuvo una campaña y la pasó con más pena que gloria.

A falta de dos jornadas para que concluya el Torneo Apertura argentino, el Boca se encuentra con cuatro puntos de desventaja respecto al líder, el Lanús. Sus dirigentes están insistiendo ante la FIFA para que permita la inscripción de Riquelme para el Mundialito de Clubes a pesar de no figurar en la lista original que el club envío al organismo internacional.
Cinco temporadas y media en el fútbol español han dado para conocer las dos caras de Riquelme: la de un excelente futbolista, creador de juego y de incomparable técnica, y la de un personaje introvertido, conflictivo e incapaz de asumir el liderazgo en el vestuario.

Tras alcanzar como gran figura las semifinales de la Champions en la primera participación del Villarreal, en la temporada 2005-06, Riquelme perdió la motivación y empezó a fraguarse su salida de El Madrigal. Estuvo cedido por cuatro meses al Boca, con el que ganó la Copa Libertadores, y ahora vuelve al único lugar donde se le perdona todo a cambio de su genialidad: La Bombonera.

Fuente: Diario El País de España (Estos gallegos la ven cuadrada, dedíquense a las corridas de toros)

lunes, 22 de octubre de 2007

Punto suspensivo


Martín Palermo llegó a los 171 goles en Boca

Inmerso en el campeonato de la mediocridad, el equipo post Riquelme parece no ser la excepción. Los triunfos agónicos y por inercia le dieron el protagonismo que no plasmó luego en la cancha. La curva descendente es notoria, tal como sucediera luego de la Libertadores 2001 y la Triple Corona de 2003. Este es el momento propicio para imponer la garra Xeneize y hacerle frente a la adversidad.

El gol tempranero de la visita alteró los planes. El cachetazo futbolístico del Superclásico aún se nota en el semblante de los portadores de la azul y oro. Una pulga de 1,63 metro y 58 kilogramos complicó toda la tarde a la defensa, que recurrió al juego brusco para detener sus incursiones. En esos instantes se añora al Patrón Bermúdez, capaz de brindar una "patada correctora" en el inicio para apichonar al rival.

Lo mejor que dejó el empate de ayer ante Estudiantes por 1 a 1 recayó en el Negro Ibarra, un 4 de oro. En su humilde posición de lateral derecho se destacó sobre el resto con sus proyecciones y su remate con la pierna menos hábil. Un violento remate de zurda de afuera del área, movió los cimientos del travesaño, y tal fue la potencia que la pelota salió despedida a unos 30 metros. Esto sin calcular la dirección del viento, presión atmosférica y obviamente "la altura" a nivel del mar.

Queda para rescatar un regular debut de Facundo Roncaglia, la buena técnica del uruguayo Alvaro González y apenas el gol de costumbre de Martín Palermo. El sorpresivo puntero Lanús quedó a 3 puntos y salvo un sprint final de 5 victorias, el campeonato está lejos. En el horizonte asoma el Mundial de Clubes en Japón, ya se estableció el plazo para entregar la lista de 23 jugadores que viajarán. Pero lo que no queda claro aún es que llevará como equipaje en la valija fútbol.

Por casa las cosas andan mal, ¿pero del otro lado? Al Ahly de Egipto y Etoile de Túnez son los finalistas de la Liga de Campeones africana. El campeón jugará la fase previa con Pachuca que el fin de semana perdió de local con el América por 2 a 1 con un gol del Chaco Giménez. Se ubica tercero en un grupo de seis con un record de 6-1-6 y marcha octavo en la tabla general. Por su parte, el Milan que jugará la otra semifinal perdió también como local por 1 a 0 con el modesto Empoli. Está undécimo disputadas 8 fechas con un record de 2-4-2 y a 10 puntos del líder y archi enemigo Inter. ¡Ja, Ja, Ja, Japón!

Síntesis de la 14ª fecha
Boca (1): Mauricio Caranta; Hugo Ibarra, Facundo Roncaglia, Gabriel Paletta, Claudio Morel Rodríguez; Pablo Ledesma, Sebastián Battaglia, Alvaro González; Leandro Gracián; Rodrigo Palacio y Martín Palermo. DT: Miguel Russo.
Estudiantes (LP) (1): Mariano Andújar; Pablo Alvarez, Agustín Alayes, Sebastián Domínguez, Leandro Desábato; Enzo Pérez, Edgard González, Iván Moreno y Fabianesi, Pablo Piatti; Juan Manuel Salgueiro y Ezequiel Maggiolo. ST: Diego Simeone.
Cambios: ST 15m Carlos Bueno por Gracian (B), 18m Pablo Lugüercio por Maggiolo (E) y Neri Cardozo por González (B), 25m Nicolás Bertolo por Battaglia (B); 28m Lucas Wílchez por Salgueiro (E) y 34m José María Basanta por Moreno y Fabianesi (E).
Goles: PT 1m Piatti (E); ST 26m Palermo (B).
Incidencias: ST 30m expulsado Alvarez (E), 32m expulsado Ledesma (B).
Cancha: Boca
Arbitro: Rafael Furchi
Jugado el 21 de octubre de 2007

Te añoramos Román

La ausencia de Riquelme, el jugador que mejor interpreta el fútbol en el mundo, dejó un vacío de conducción que los demás referentes no pudieron ocupar. En apenas 4 meses se puso el equipo al hombro y lo llevó a la cima de América potenciando además el nivel de juego de sus compañeros. Y para sus detractores más acérrimos demostró que aún sin jugar a nivel competitivo sigue estando por encima de muchos, ejemplo: sus dos goles calcados de tiro libre en la Selección. ¿Que es lento? Por lo visto nadie se la puede sacar. Nadie posee argumentos valederos para menospreciar sus cualidades, más allá de la envidia y resentimiento.

¿Quien fue el raro bicho que te ha dicho, che, pebete / que pasó el tiempo del firulete? / Por más que ronquen los merengues y las congas / siempre fue tiempo para milonga. / Vos dejá nomás que algún chabón chamuye al cuete y sacudile tu firulete que desde el cerebro al alma la milonga lo bordó. Es el compás criollo y se acabó. / Pero escuchá, fijate bien, prestale mucha atención y ahora batí si hay algo iguala este compás, compadrón. / Batí, por Dios, si este compás repicadito y dulzón te burbujea en la piel y te hace más querendón. / Pero escuchá...ja, ja... fijate bien, prestale mucha atención.Y ahora batí si este compás no es un clavel reventón / es el clavel, es el balcón, es el percal, el arrabal, el callejón, y es el loco firulete de algun viejo metejón.

lunes, 13 de agosto de 2007

Román conducción


A ver los dirigentes si pueden oír...

Quedó en claro desde la pretemporada en Estados Unidos, que Boca no era el mismo sin Juan Román Riquelme. Demasiado tarde cuando van dos fechas y ninguna victoria. La humillante derrota de ayer ante Argentinos Juniors dejó en evidencia, más allá de la endeble defensa, la falta de un conductor. Pero también parte de la culpa recae en la dirección técnica, que sabía desde el 30 de junio, debía buscar una alternativa o readaptar de manera eficaz el sistema táctico en función de los jugadores. Pero solamente hay una persona capaz de hacerlo, Carlos Bianchi, quizás a partir de diciembre, cuando Roberto Digón gane las elecciones.

Boca no supo a qué jugar, pensó más en defender que idear y no mostró convicción para atacar. Neri Cardozo trató de ser un enlace mentiroso, pero dejó un hueco por izquierda que Banega no pudo ocupar por sus características y obligó a Morel Rodríguez a un desgaste físico mayor. Los zagueros (Silvestre-Maidana) cargaron con todas las falencias del equipo, ya que no hubo control del balón en el mediocampo y ni Palacio pudo desbordar, como Palermo encontrar espacios para el gol.

Así planteada la situación, sólo Riquelme será capaz de encauzar el equipo y brindarle una cuota de pausa y creatividad. Ahora la pelota la tienen los dirigentes, que no rompieron el chanchito, especulando el cierre del libro de pases para meter presión. ¿La plata dónde está? Boca precisa de 6 millones de dólares para adquirir el préstamo hasta fin de año, cuando el objetivo final es el Mundial de Clubes en Japón. En los últimos años la institución de la Ribera vendió por más de 200 millones de pesos. La transferencia de Daniel Díaz al Getafe aportó a las arcas del club 5 millones de dólares, otros tantos por una de las cuotas por el pase de Fernando Gago al Real Madrid. Además deben contabilizarse los 6 millones de dólares por las ventas de Ezequiel Garay y Fernando Belluschi quienes ni siquiera pasaron por la vereda de enfrente del club: el primero se fue a Europa y el otro optó por calzarse las "plumas", ganar más plata, comprarse un Plasma y ver las finales cómodamente por la TV. ¿Estos negocios y negociados no aportaron fondos suficientes para invertir 6 meses más por Román?

Síntesis 2ª fecha
Argentinos Juniors (3): Nicolás Navarro; Leandro Fleitas, Andrés Scotti, Juan Sabia, Sergio Escudero; Pablo Barzola, Roberto Battión, Néstor Ortigoza, Alvaro Pereira; Nicolás Gianni y Alejandro Delorte. DT: Ricardo Caruso Lombardi.
Boca (2): Mauricio Caranta; Hugo Ibarra, Jonatan Maidana, Matías Silvestre, Claudio Morel Rodríguez; Pablo Ledesma, Sebastián Battaglia, Ever Banega, Neri Cardozo; Rodrigo Palacio y Martín Palermo. DT: Miguel Russo.
Cambios: ST 14m Gonzalo Abán por Gianni (AJ), 33m Mauro Boselli por Banega y Jesús Dátolo por Cardozo (B), 34m Gonzalo Prósperi por Barzola (AJ).
Goles: PT 13m Ledesma (B), 14m Delorte (AJ); ST 2m Battión (AJ), 9m Ledesma (BJ), 27m Battión (AJ).
Cancha: Argentinos Juniors
Arbitro: Saúl Laverni
Jugado el 12 de agosto de 2007

¿Vuelve Carlos?

Este Boca abúlico necesita de Riquelme para reivindicarse con sú fútbol y con su gente. Y sobre todo para no pasar papelones en Japón. A partir de diciembre será otra historia, ya que de ganar las elecciones Roberto Digón, volverá Carlos Bianchi, el DT más exitoso de la historia de Boca, del fútbol argentino y el creador de la mística ganadora que aún perdura. Su hijo Mauro forma parte de la Agrupación Nuevo Boca y era un secreto a voces, que la candidatura de Digón, incluiría a Bianchi. Su llegada abarcará además, el manejo y la coordinación de las divisiones inferiores con la colaboración de ex jugadores del club. Vuelve el gran DT, los pibes no se negocian, los ídolos se respetan, el club es de los socios, la Bombonera en La Boca, educación y más deportes, es el lema de campaña.

"Serio, honesto, trabajador, austero, exitoso... Debió irse del club porque los actuales dirigentes no lo respetaron (...) Promovió decenas de juveniles a la Primera División (...) Condujo a nuestro plantel a sus máximos logros deportivos (...) En el 2008, Carlos Bianchi volverá a ser el Gran DT de Boca Juniors".

domingo, 22 de julio de 2007

Hexacampe6n

Boca, bajo la conducción de Juan Román Riquelme, logró su sexta Copa Libertadores de América, la tercera en tierras brasileñas. El resultado global de la final ante Gremio fue 5 a 0, otro record para la historia del máximo torneo Continental. Con éste, llegó a los 17 trofeos internacionales y pasó a ser el único Rey de Copas


Juan Román Riquelme, conductor, goleador y crack

El sorteo situó a Boca en el grupo de la muerte, junto a Bolívar, Cienciano y Toluca, cuyas canchas están situadas a varias metros sobre el nivel del mar y donde respirar se hace casi imposible. Jugando los tres partidos de visitante en la Paz (3.600m), Cusco (3.400m) y Toluca (2.680m), sería equivalente a jugar un partido de 90 minutos un kilómetro más allá de la cima del Everest, la montaña más alta del Mundo situada a 8.848 metros de altitud.

En la fase de grupos rescató un punto en La Paz, perdió en Toluca y Cusco, pero en condición de local derrotó a los tres adversarios, por uno (Cienciano), tres (Toluca) y siete (Bolívar) a cero. Mientras tanto, el poderoso Caracas de Venezuela le ganó a River, primero en el Monumental por 1 a 0 (primer triunfo de un equipo venezolano en Argentina), después como local y condenó a sus hinchas a mirar la final una vez más por la TV.

En octavos de final, se enfrentó a Vélez, que contaba como DT Ricardo La Volpe. El orgullo herido de los jugadores boquenses y la sed de revancha hacia su ex entrenador fue suficiente motivación para imponerse por 3 a 0 en la Bombonera y para que Riquelme le dedicara el "Topo Gigio". Pese a las zozobras que debió soportar en el partido de vuelta en Liniers, un gol olímpico de Román, le allanó el pase a la siguiente ronda.

Libertad de Paraguay, el equipo de Leoz, se imponía en el partido de ida de los cuartos de final en la Bombonera por la mínima diferencia. Mientras, contaba con la ayuda del árbitro asistente que invalidó un gol legítimo de Palermo sobre el final. Aún así, más tarde llegó el empate del Loco sobre el epílogo, pero la igualdad tenía sabor a poco y a Boca casi que lo daban por muerto. En Asunción y con el apoyo de miles de hinchas se hizo dominador del partido de principio a fin y espantó los malos augurios de parte de sus rivales y la prensa. En la capital paraguaya impuso su mística copera y venció con autoridad por 2 a 0.

En la agreste ciudad de Cúcuta en Colombia, Boca debió sortear varios contratiempos y ardides del local que recurrió a cuestiones extra futbolísticas para sacar provecho en el resultado. Cancha mojada, corte de luz en los vestuarios, agua fría en las duchas, ayuda de los alcanza pelotas, agresiones, escasa custodia policial... Pese a la apertura del marcador con un tanto de Ledesma, el visitante revirtió el partido con tres goles y estaba con un pie afuera de la Copa. Una semana más tarde, en la revancha, Boca respondió con fútbol, capacidad, oficio, mística y con Juan Román Riquelme. En la neblina de Buenos Aires fue autor del primer gol sobre el epílogo del primer tiempo de tiro libre. En el complemento, Palermo le dio la tranquilidad de la clasificación y más tarde Battaglia la ratificó en un 3 a 0 contundente y con destino de final.

El rival en la final era O Gremio de Brasil con Sebastián Saja (ya había sufrido 7 goles contra Boca) y Rolando Schiavi (multicampeón Xeneize) entre sus filas. Los brasileños se dedicaron a pegar más que a jogar bonito. Sobre el primer cuarto de hora, un tiro libre de Román a la cabeza de Palermo sirvió para que éste asistiera a Palacio y marcara la apertura. La expulsión de Sandro Goiano en la segunda parte replegó a Gremio y otro tiro libre de Riquelme en jugada preparada le proporcionó tranquilidad. Otra intervención suya y la garra y el coraje de Ledesma sellaron un 3 a 0 que le aseguraba 3/4 de Copa.

En las ya conocidas tierras del Brasil (allí ganó 3 de sus 6 Libertadores) Boca jugó con la desesperación del rival y para ello contó con carácter propio y solvencia. Manejó la iniciativa de las acciones pese a algunas llegadas aisladas del equipo gaúcho. El 10, al promediar el segundo tiempo tomó la pelota sobre un costado y la clavó al segundo palo de Saja. Luego vino el segundo de Román para definir la serie con un 5 a 0 global, record en finales de Copa Libertadores. "Me siento como un niño", había dicho aquel 12 de febrero cuando se concretó su regreso a Boca. Y en su casa paseó su fútbol para llevar al Xeneize nuevamente a la cima del Continente.

¡Salud al Boca Hexacampeón de América, al Rey de Copas y al Orgullo Nacional!