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martes, 23 de diciembre de 2008

Campeón de la adversidad

La sana costumbre. Boca logró el título superando todos los obstáculos

En un final apasionante dentro de un torneo lleno de matices el equipo Xeneize se consagró como nuevo campeón del fútbol argentino. Una nueva vuelta olímpica que le permite recuperar prestigio en el ámbito local, con un título que le era esquivo hace más de dos años, cumpliendo con el objetivo trazado a principios del segundo semestre. Un nueva estrella que brillará en el firmamento azul y oro con el placer infinito de ver a su eterno rival en el fondo de la tabla.

El camino hacia la obtención del vigésimotercer título del profesionalismo estuvo colmado de dificultades. La pubialgia que afectó a Palacio que aportó su fútbol a cuentagotas, las lesiones de ligamentos de Palermo y Paletta, la mala condición física con lo que volvió Riquelme tras los juegos Olímpicos, la humillante goleada sufrida ante Godoy Cruz en Mendoza, el Caranta-gate, los conflictos internos que reabrieron el cabaret clausurado hace diez años, la muerte del presidente Pedro Pompilio, los once puntos de diferencia que le había sacado San Lorenzo...

El grupo se fortaleció ante cada inconveniente y protagonizó una remontada brillante con el liderazgo futbolístico de Battaglia y Riquelme. El aporte de los pibes que asumieron responsabilidades, aportando 18 de los 36 goles convertidos, nada menos que el 50%. Estuvieron a la altura. Los zagueros Roncaglia y Forlín brindando seguridad, Mouche y Noir desequilibrando, Gaitán y Chávez para la creación, Viatri para el gol y García para agarrar un arco caliente. La victoria ante River que terminó con el cabaret y marcó el inicio de una racha de cinco victorias consecutivas para arribar a la cima. La victoria ante San Lorenzo -el rival directo- en una tarde muy especial. La categoría que impuso en el desempate pese a haber dependido de sí mismo en la anteúltima fecha...

El último escollo era Tigre, rival ante el cual le bastaba empatar o perder hasta un gol. El inesperado gol de Lázzaro a los 23 minutos del complemento, hizo sufrir a Boca hasta el epílogo y terminó utilizando al tercer arquero, el debutante Josué Ayala. Pero tanta angustia contenida tuvo su premio, para la felicidad de la mitad más uno del país.

Para el último compromiso, Boca llegó sin Riquelme ni Vargas, suspendidos por llegar al límite de cinco amonestaciones. Con la ausencia de Román se notó cierto nerviosismo y quedaron expuestas varias imprecisiones. Poco se aprovechó el ancho del terreno de juego, el juego fue más bien vertical. El ingreso de Palacio le aportó dinámica al ataque, pero no pudo resolver todo por su cuenta. Ahí se agrandó Battaglia, el león del mediocampo, vital para aportarle equilibrio al equipo con la tarea de marcar, jugar y asistir.

El conjunto de Victoria amenzó más de lo que concretó, pero cada pelota que merodeaba el arco Xeneize generaba temor y se oían murmullos desde las tribunas. La angustia parecía interminable. Por eso el desahogo del final, la felicidad que se desató en Avellaneda y se propagó por todo el país.

El podio, las medallas, la copa, los papelitos, la pirotecnia... La vuelta olímpica. Boca es el campeón y River, último. Para la historia.


Síntesis del segundo partido del triangular de desempate

Boca (0): Javier García; Hugo Ibarra, Julio César Cáceres, Facundo Roncaglia, Claudio Morel Rodríguez; Cristian Chávez, Sebastián Battaglia, Jesús Datolo; Leandro Gracián; Luciano Figueroa y Lucas Viatri. DT: Carlos Ischia.

Tigre (1): Luis Ardente; Pablo Jerez, Norberto Paparatto, Juan Carlos Blengio, Rodolfo Arruabarrena; Sebastián Rosano, Jonathan Blanco, Matías Giménez, Martín Morel; Carlos Luna y Leandro Lázzaro. DT: Diego Cagna.

Cambios: ST 0m Alvaro González por Dátolo (B), 10m Rodrigo Palacio por Figueroa (B), 17m Leonel Altobelli por Rosano (T), 24m Josué Ayala por García (B), 27m Sebastián Rusculleda por Giménez (T), 42m Mauro Villegas por Arruabarrena (T).
Gol: ST 22m Lázzaro (T).
Amonestados: PT 33m Roncaglia (B), 34m Morel (T); ST 42m Altobelli (T), 45m Palacio (B), 45m Ayala (B).
Expulsados: ST 45m Palacio (B), por doble amonestación.
Cancha: Racing


Posiciones finales




Posiciones del triangular de desempate




La campaña




El plantel



Referencias: PJ: partidos jugados TIT: titular MJ: minutos jugados GC: goles convertidos GR: goles recibidos E: entró S: salió TA: tarjetas amarillas TR: tarjetas rojas

sábado, 20 de diciembre de 2008

Ohhh... se viene Boca campeón


Una joya. Palacio reapareció y marcó el segundo de contraataque

Es sabido que la experiencia de Boca en finales, pesa. El equipo había dado sobradas muestras de personalidad para enderezar el rumbo a mitad de camino y convertirse en candidato superando diversidad de obstáculos. Claro que al llegar a la cima tuvo que confirmar su candidatura y cedió terreno para brindarle a sus perseguidores la chance de un desempate. También es sabido que las fases regulares le pesan y debe apelar a factores externos (o internos) para encontrar la motivación necesaria con el fin de un objetivo.

En el ambiente futbolero se instaló la teoría de un triangular hecho a la medida de Boca, sospechas sobre los árbitros por sus supuestos fallos condescendientes, lamentos anticipados de hinchas y cuerpo técnico que fueron el festín de la prensa amarilla y no tanto. Todo el juego diálectico previo se vio reflejado en los primeros minutos del partido que se presentó friccionado y con los nervios propios de una final.

Tal es así que el vértigo que adquirió el encuentro frenó de golpe a los 19 minutos tras el choque de cabezas entre Silvera y Forlín que paralizó a la mayoría de los espectadores. El defensor de Boca llevó la peor parte al caer con el cuerpo inerte sobre el césped con sus ojos desorbitados y sufriendo convulsiones. Se temió lo peor y surgió la indignación espontánea por la falta de accesos de una ambulancia, evidenciando una precarización indignante por parte de los dinosaurios que conforman la monarquía futbolera.

El partido se reanudó ocho minutos más tarde pero el fútbol tardó en reaparecer. Apenas insinuó Boca con un tiro libre que Morel Rodríguez le robó a Riquelme que se fue por encima del travesaño. Luego comenzó el show de las amarillas, curiosamente teniendo como participantes a varios de los jugadores más temperamentales como Aguirre, el Chaco Torres y Morel Rodríguez.

Cuando se cumplieron los 45 minutos, Baldassi adicionó siete minutos por el lapso en que estuvo detenido el juego tras esa acción desafortunada. Una jugada sin trascendencia terminó en corner a favor de Boca que ejecutó Riquelme. Con la precisión que lo caracteriza, envió el balón al área que conectó Viatri con un frentazo para vencer la resistencia de Orión.

En el complemento Boca pareció tener dominado el control del partido hasta que en una jugada intrascendente, tras un remate de Solari desde fuera del área, Javier García no pudo retener el balón que se le coló por entre las piernas. Todo volvía como al principio, aún sin hacer San Lorenzo méritos suficientes como para empardar las acciones. Por momentos, la estructura de Boca tambaleó e Ischia mandó a la cancha a Palacio por Figueroa para impimirle mayor dinamismo al juego. Para colmo de males, Riquelme fue amonestado y llegó a la quinta amarilla por lo que debeá perderse el partido final frente a Tigre. Antes habá sucedido lo mismo con Vargas, ambos piezas fundamentales del mediocampo.

Cuando San Lorenzo transitaba el mejor momento del partido, contó con un corner a favor que ejecutó Aureliano Torres, cabeceó Aguirre y contuvo García. El arquero sacó rápido buscándolo a Dátolo, éste durmió la pelota con la zurda y la cambió hacia la derecha, Riquelme la bajó de primera hacia el corazón del área y Palacio mandó el balón al fondo del arco. Un paradigma para el manual del contraataque moderno.

Los nervios del CASLA1 fueron in crescendo y el equipo perdió definitivamente el control tras la expulsión de Aguirre por bajarlo a Palacio de una patada. En otro cambio acertado a la luz del resultado, Ischia sacó al colombiano Vargas y mando al campo a Cristian Chávez, para darle más vértigo al ataque Xeneize e intentar de liquidar el pleito. En la primera que contó el Pochi -que no actuaba desde hace más dos meses-, remató un el balón pasó cerca del palo derecho de Orión. El mediocampista insistió, y en tiempo de descuento tomó un balón en la puerta del área con perfil derecho, enganchó para la zurda y sacó un remate cruzado para marcar el 3 a 1 definitivo y dejar a Boca a un paso de una nueva estrella. El martes frente a Tigre tendrá tres resultados a favor: la victoria, el empate y hasta una derrota por un gol para consagrarse campeón luego de dos años y medio en el ámbito local.

Los hinchas del Ciclón, habían iniciado en pleno espíritu triunfalista, gestiones para habilitar la entonces clausurada cancha de Huracán para dar la vuelta en la 17ª fecha en la cara de su eterno rival. Ahora deberán conformarse con sacar la sortija en una calesita del Parque Lezama.

Síntesis del primer partido del triangular de desempate

San Lorenzo (1): Agustín Orión; Adrián González, Gastón Aguirre, Nicolás Bianchi Arce, Aureliano Torres; Pablo Barrientos, Cristian Ledesma, Juan Manuel Torres; Santiago Solari; Gonzalo Bergessio y Andrés Silvera. DT: Miguel Russo.

Boca (3): Javier García; Hugo Ibarra, Julio César Cáceres, Juan Forlín, Claudio Morel Rodríguez; Fabián Vargas, Sebastián Battaglia, Jesús Dátolo; Juan Román Riquelme; Luciano Figueroa y Lucas Viatri. DT: Carlos Ischia.

Cambios: PT 26m Cristian Chávez por Silvera (SL), 26m Facundo Roncaglia por Forlín (B), 37m Juan Carlos Menseguez por Chávez (SL); ST 18m Rodrigo Palacio por Figueroa (B), 35m Cristian Chávez por Vargas (B), 45m Santiago Hirsig por Solari (SL).
Goles: PT 45m Viatri (B); ST 16m Solari (SL), 31m Palacio (B), 45m Cristian Chávez (B).
Amonestados: PT 29m Bergessio (SL), 32m Juan Manuel Torres (SL), 41m Morel Rodríguez (B), 45m Aguirre (SL); ST 6m Vargas (B), 8m Adrián González (SL), 19m Roncaglia (B), 23m Riquelme (B), 39m Bianchi Arce (SL), 43m Dátolo (B), 43m Orión (SL), 44m Palacio (BJ), 45m Barrientos (SL).
Expulsados: ST 34m Aguirre (SL), 41m Bergessio (SL), ambos por doble amonestación.
Cancha: Racing
Arbitro: Héctor Baldassi
Jugado el 20 de diciembre de 2008

1 Club argentino sin Libertadores de América

domingo, 14 de diciembre de 2008

Una de suspenso


Toque sutil. Riquelme picó la pelota sobre el arquero para el segundo

El partido con Colón fue una síntesis de la ciclotimia del desempeño de Boca a lo largo del torneo. Una doble aparición fulgurante de Figueroa y el toque de distinción de Riquelme bastaron para que en 27 minutos el equipo Xeneize sacase una ventaja casi decisiva y regule fuerzas para disputar un eventual desempate.

En ese lapso mostró su mejor cara, con actitud, perseverancia y espíritu colectivo para abrir el camino hacia el gol. Los festejos llegaron de manera consecutiva, el primero tras un centro de Vargas que Figueroa conectó de volea. El segundo tras una pared entre Battaglia, Dátolo y Riquelme que éste último definió picando la pelota por encima del arquero. El tercer tanto se originó tras un centro de Dátolo sobre el sector izquierdo que el portero no pudo controlar y Figueroa terminó empujándola con el muslo.

Pero las desinteligencias defensivas sembraron un manto de dudas sobre la solidez que debería tener un aspirante al título. A los 42 minutos del primer tiempo legó el descuento de Colón, que se produjo tras un cabezazo de Lucas Valdemarín que dio en el palo tras una mala salida de Javier García y Nicolás Torres, tras un rechazo, marcó con un zurdazo cruzado. A los siete minutos del complemento, otro imperdonable error de García luego de pifiar un manotazo tras un centro, permitió que Valdemarín aprovechara el balón que quedó inerte para marcar el 2-3.

Pero lejos de tomar excesivas precauciones, el DT Carlos Ischia apostó por Rodrigo Palacio en lugar de Viatri para generar desbordes y descentralizar el juego en el área rival. El arsenal ofensivo incluyó remates de Riquelme, Dátolo, Gaitán; un disparo de Ibarra que se estrelló en el travesaño y hasta un gol de Dátolo que fue mal anulado por el árbitro asistente.

Mientras, en La Paternal, San Lorenzo ganaba por la mínima diferencia y Tigre hacía lo propio frente a Banfield en Victoria. Así, en un cierre no apto para cardíacos, llegaron los finales del Ciclón y el Matador mientras Boca, que empezó el segundo tiempo con una demora de 10 minutos, debió sufrir un rato más. ¿Viveza criolla o ingenuidad? Entre la inestabilidad que lo caracterizó durante el certamen, tras estar con una desventaja de 11 unidades y pasar al frente a dos fechas del final, el conjunto auriazul deberá disputar un triangular junto a San Lorenzo y Tigre para dirimir el campeón. ¿River? Cola.

Síntesis de la 19ª fecha del torneo Apertura 2008

Boca (3): Javier García; Hugo Ibarra, Julio César Cáceres, Juan Forlín, José María Calvo; Fabián Vargas, Sebastián Battaglia, Jesús Dátolo; Juan Román Riquelme; Luciano Figueroa y Lucas Viatri. DT: Carlos Ischia.

Colón (2): Diego Pozo; Salustiano Candia, Diego Crosa, Pablo Aguilar; Juan Carlos Falcón, Alejandro Capurro, Germán Rivarola, Alfredo Ramírez; Nicolás Torres; Lucas Valdemarín y Esteban Fuertes. DT: Antonio Mohamed.

Cambios: PT 21m Facundo Roncaglia por Calvo (B); ST al inicio Lucas Acosta por Rivarola (C) y Sebastián Prediguer por Falcón (C), 14m Rodrigo Palacio por Viatri (B), 18m Pablo Garnier por Capurro (C), 32m Nicolás Gaitán por Dátolo (B).
Goles: PT 9m Figueroa (B), 13m Riquelme (B), 27m Figueroa (B), 42m Torres (C); ST 7m Valdemarín (C).
Amonestados: PT 29m Rivarola (C), 38m Candia (C); ST 20m Aguilar (C), 38m Valdemarín (C), 38m Garnier (C), 43m Forlín (B).
Cancha: Boca
Arbitro: Saúl Laverni
Jugado el 14 de diciembre de 2008

domingo, 7 de diciembre de 2008

El que se quema con leche...


León. Seba Battaglia fue la figura de Boca en un empate que resta

Cualquier similitud con el desenlace del Apertura '06 es una mera coincidencia del destino. La mayor frustración de la historia de Boca emerge invitablemente luego del empate 0 a 0 ante Gimnasia de La Plata que permitió que Tigre y San Lorenzo lo igualaran en el primer puesto a una fecha del final. El campeonato ya no depende del equipo Xeneize que deberá vencer primero a sus propios fantasmas del pasado.

Boca no jugó el partido como lo que era: una final. Se notó una preocupante falta de ideas y de voluntad para superar al rival y al sofocante calor. El doble nueve conformado por Figueroa y Viatri no dio resultado y Riquelme no supo cómo transformarse en el eje del juego. En lugar del suspendido Dátolo ingresó el uruguayo Alvaro González, pero el sector izquierdo le quedó a contrapierna, por eso Carlos Ischia lo sustituyó en el complemento. Sólo pudo generar peligro con remates de larga distancia a falta de un puntero derecho que abriera la cancha. Los centrodelanteros relizaron un juego vertical, yendo al choque con los defensores rivales; sólo Viatri se liberó del sistema y se ubicó por momentos fuera del área.

Para compensar el déficit en el circuito creativo, Ischia mandó a la cancha a Gaitán, para tratar de asociarlo con Riquelme, que prácticamente caminaba en el campo. El Negro Ibarra pasó en contadas ocasiones a posición ofensiva, y en una de ellas, a los 7 minutos, quiso emular el gol que le marcó a River por el Clausura 2001, ingresando por derecha, enganchando para adentro y sacando un remate de zurda. Esta vez la pelota se fue cerca del palo derecho de Sessa. Tres minutos más tarde, Forlín con un remate de cabeza tuvo una chance clara y obligó al guardameta a realizar una estirada para desviar el balón por encima del travesaño.

Todo lo bueno realizado en la primera parte se desmoronó en el complemento, cuando Morel Rodríguez se hizo expulsar a los 18 minutos tras una patada a Piatti en una jugada intrascendente sobre el lateral en campo contrario. Para rearmar la línea defensiva, Ischia mandó a la cancha a Calvo, prescindiendo de Figueroa. La alta temperatura a la hora que comenzó el partido condicionó el desarrollo de la primera parte que debió ser suspendida temporariamente para que los jugadores se hidraten. Aún así en el segundo tiempo no se observó una reacción de Boca que fue víctima de su propia impotencia.

En los últimos minutos jugó sus últimas fichas, y tras una combinación entre Riquelme y Viatri a los 36, Gaitán quedó mano a mano con el arquero, que contando con tiempo necesario para retener el balón y buscar un ángulo de disparo, decidió rematar de primera y la pelota se marchó arriba del travesaño. Es cierto que pudo perder, tras una jugada que Neira -tras dejar en el camino a cuatro jugadores Xeneizes- no pudo rematar con precisión y García rechazó el balón con los pies.

Con el empate, Boca perdió la chance de depender de sí mismo y se expuso a un eventual desempate con Tigre y San Lorenzo. En tanto que existe la posibilidad remota que Lanús gane en la última fecha y los punteros igualen, de ser así se produciría un cuádruple empate. Desde el arranque ideal con tres victorias, hasta las derrotas ante Tigre, Godoy Cruz y Estudiantes, los vaivenes fueron una constante en el andar del conjunto auriazul. La remontada luego del Superclásico le permitió alcanzar y superar a San Lorenzo, tras estar 11 puntos por debajo. A dos fechas del final, redujo sus chances de 100% a un 33%. La debacle en el Apertura 2006 con las derrotas consecutivas ante Belgrano y Lanús y el posterior desempate perdido ante Estudiantes aún es una herida abierta. Boca ve una vaca y llora.

Síntesis de la 18ª fecha del torneo Apertura 2008

Gimnasia (LP) (0): Gastón Sessa; Cristian Piarrou, Rubén Maldonado, Ariel Agüero, Diego Villar; Ignacio Piatti, Fabián Rinaudo, Sebastián Romero; Mariano Messera; Franco Niell y Denis Stracqualursi. DT: Leonardo Madelón.

Boca (0): Javier García; Hugo Ibarra, Julio César Cáceres, Juan Forlín, Claudio Morel Rodríguez; Fabián Vargas, Sebastián Battaglia, Alvaro González; Juan Román Riquelme; Luciano Figueroa y Lucas Viatri. DT: Carlos Ischia.

Cambios: ST al inicio Nicolás Gaitán por González (B), 22m José María Calvo por Figueroa (B), 24m Juan Cuevas por Piarrou (G), 26m Juan Neira por Messera (G), 35m Roberto Sosa por Stracqualursi (G).
Goles: No hubo.
Amonestados: ST 21m Rinaudo (G), 44m Romero (G).
Expulsados: ST 18m Morel Rodríguez (B).
Cancha: Estado Corrupción de La Plata
Arbitro: Javier Collado
Jugado el 7 de diciembre de 2008

domingo, 30 de noviembre de 2008

Que de la mano de JR


Es para vos. Riquelme le dedicó el segundo gol a un plateísta VIP*

Pareciera que Boca necesitara de la presencia de enemigos internos o externos para que la bronca sea el disparador de una posterior reacción. Se había complicado el partido ante Racing y tanto Tigre como San Lorenzo aguardaban expectantes para alcanzar en la cima al equipo Xeneize. Boca lo tomó como una final, y pese a ser favorecido por unos fallos arbitrales, ganó merecidamente ante un rival más acostumbrado a arruinar campeonatos que ganarlos. El 2 a 1 con goles de Riquelme lo dejó a un paso del título a dos fechas del final.

A los 38, Román le dio una asistencia a Figueroa y ante la salida de Migliore, Lucho la tiró larga, saltó al arquero y se dejó caer. El árbitro compró el penal. Riquelme no falló desde los doce pasos con un remate preciso al palo derecho de Migliore. Pero la ventaja duró poco, cuando a los 45 del primer tiempo, Racing llegó a la igualdad con un cabezazo de Franco Sosa.

Hasta que llegó la explosión a los 14 del segundo tiempo, cuando Riquelme tomó un rebote tras un remate de Dátolo y de volea puso a Boca nuevamente en ventaja. El balón se metió entre Migliore y el palo y Román fue, buscó e identificó a un plateísta que lo estuvo hostigando para dedicarle el gol. Esa situación pareció motivarlo para calzarse el traje de héroe y darle una nueva victoria a Boca que lo aproxima al título.

Desde el Superclásico jugado en la 10ª fecha, y acompañado por el despegue futbolístico de Riquelme, Boca logró siete victorias en ocho partidos, consiguiendo 21 puntos sobre 24 disputados. El conductor de Boca tuvo influencia decisiva en este tramo que incluyó el pase gol a Viatri frente a River y Central, los tantos frente a San Lorenzo y Arsenal de tiro libre (éste último en el minuto 90), el pase gol a Figueroa en Tucumán y los dos tantos frente a Racing.

Síntesis de la 17ª fecha del torneo Apertura 2008

Boca (2): Javier García; Hugo Ibarra, Julio César Cáceres, Juan Forlín, Claudio Morel Rodríguez; Fabián Vargas, Sebastián Battaglia, Jesús Dátolo; Juan Román Riquelme; Luciano Figueroa y Lucas Viatri. DT: Carlos Ischia.

Racing (1): Pablo Migliore; Franco Sosa, Marcos Cáceres, Gabriel Mercado, José Shaffer; Leandro González, Franco Peppino, Franco Zuculini, Adrián Lucero; Maximiliano Moralez y Pablo Luguercio. DT: Juan Manuel Llop.

Cambios: ST al inicio Claudio Yacob por Mercado (R), 23m Pablo Caballero por Lugüercio (R), 27m Alvaro González por Dátolo (B), 30m Pablo Mouche por Figueroa (B), 32m Lihué Prichoda por Zuculini (R), 38m José María Calvo por Morel Rodríguez (B).
Goles: PT 40m Riquelme (B), 45m Sosa (R); ST 14m Riquelme (B).
Amonestados: PT 38m Migliore (R); ST 18m Moralez (R), 35m García (B).
Cancha: Boca
Arbitro: Pablo Lunati
Jugado el 30 de noviembre de 2008

*Very idiot person

domingo, 23 de noviembre de 2008

Capitalismo azul y oro


Volvió al gol. Lucas Viatri celebra junto a González y Figueroa

“Estamos amargados y un poco tristes por lo que ocurrió. Pero nos tenemos que ir contentos a nuestra casa por cómo jugamos en el segundo tiempo”, señaló Carlos Roldán, el técnico de San Martín de Tucumán. "A mí no me gusta hablar de los arbitrajes, pero hay cosas contra las cuales uno no puede pelear. Contra el capitalismo (por los poderosos) no se puede, afirmó irónicamente Roldán al término del partido. Cualquier parecido con una Bambifrase es mera coincidencia.

Las derrotas de San Lorenzo y Tigre le allanaron el camino a Boca, cuyo objetivo, cuestiones de estética y forma aparte, era ganar para alcanzar la cima en la tabla de posiciones. El equipo Xeneize, resentido por las lesiones y con un regular desempeño de sus individualidades logró con más efectividad que lucidez, atesorar tres puntos de oro para depender de sí mismo en el sprint final.

Boca se presentó con una novedad: abandonó la línea de tres defensores y el doble cinco en el mediocampo para retomar el clásico 4-3-1-2 con dos centrodelanteros: Figueroa y Viatri. Luego de una acción confusa dentro del área en los primeros minutos de juego, el árbitro sancionó erróneamente un penal a favor del conjunto auriazul, que Riquelme malogró ante la estirada del portero Gutiérrez. Se había hecho justicia dentro de la propia injusticia. Un minuto después, San Martín respondió con la ejecución de un tiro libre que se estrelló en el travesaño.

Cuando se disputaban 36 minutos, Dátolo avanzó por la izquierda y mandó un centro rasante, que no pudo conectar Alvaro González. El defensor tucumano, lejos de esperar la intervención de Gutiérrez, desde el suelo rechazó la pelota lejos del alcance del arquero y Viatri como oportunista del área, sólo se encargó de empujarla al gol. Una jugada sucia pero que en definitiva sirvió para abrir el marcador.

A los los 14 minutos del complemento, el defensor Raúl Saavedra efectuó un remate el balón con la pierna zurda de otro partido que se coló a la perfeción en el ángulo y dispuso la igualdad. Dentro de la invariabilidad del juego y el escaso lucimiento individual, Boca expuso como principal virtud el oportunismo. Tal es así que logró reaccionar tres minutos más tarde para retomar la ventaja e impedir que el rival, jugando en su propio reducto, lo pusiera en aprietos. Riquelme dispuso de un tiro libre fuera del área, que picó de manera brillante al área para la intervención de Figueroa, que con una exquisita volea de zurda mandó el balón al fondo de las mallas.

El equipo Xeneize, con la victoria en Tucumán, retomó el liderato del certamen luego de 12 fechas y sacó dos puntos de ventaja sobre San Lorenzo y Tigre. En el tramo que se inició en el Superclásico, Boca logró seis victorias en siete partidos logrando 18 puntos (totalizando 32), más del 50% que lo obtenido en las nueve jornadas iniciales.

En un torneo local desvirtuado dentro de una organización obsoleta, el conjunto de la Ribera mantuvo el equilibrio para superar momentos críticos: peleas internas, lesiones, convocatorias, derrotas y cuestionamientos por parte de la prensa amarilla. Es de esperar que al depender de sus propias capacidades en el último tramo del torneo y con la mística ganadora que se transmite de generación en generación, Boca se encamine hacia una nueva estrella que ilumine el firmamento azul y oro.

Síntesis de la 16ª fecha del torneo Apertura 2008

San Martín (T) (1): Marcos Gutiérrez; Germán Noce, Juan Monge, Pablo de Muner; Gerardo Solana, Facundo Pérez Castro, Pablo Cantero, Raúl Saavedra; Patricio Pérez; Daniel Vega y Mario Turdó. DT: Carlos Roldán.

Boca (2): Javier García; Hugo Ibarra, Facundo Roncaglia, Juan Forlín, Claudio Morel Rodríguez; Alvaro González, Sebastián Battaglia, Jesús Datolo; Juan Román Riquelme; Luciano Figueroa y Lucas Viatri. DT: Carlos Ischia.

Cambios: ST al inicio Gustavo Ibáñez por Turdó (SM), 11m Marcelo Quinteros por Solana (SM), 21m Nicolás Herrera por Pérez (SM), 32m Pablo Mouche por Viatri (B), 38m José María Calvo por González (B).
Goles: PT 36m Viatri (B); ST 14m Saavedra (SM), 17m Figueroa (B).
Amonestados: PT 22m Pérez Castro (SM), ST 8m Figueroa (B), ST 37m Cantero (SM).
Expulsados: ST 44m Dátolo (B), 45m Pérez Castro (SM).
Cancha: San Martín (T)
Arbitro: Carlos Maglio
Jugado el 23 de noviembre de 2008

domingo, 16 de noviembre de 2008

Vulnerables


Volvió la Joya. Rodrigo Palacio (14) reapareció luego de 41 días

El escenario estaba preparado para una fiesta. Boca debía ganar para ocupar el liderazgo en el campeonato a cuatro fechas del final. San Lorenzo había empatado en Rosario el sábado y el equipo Xeneize tenía la posibilidad de sacarle un punto de ventaja, lo mismo que a Tigre. Pero no supo elaborar un argumento consistente para doblegar a Vélez que lo superó futbolísticamente y con autoridad.

Ni el entusiasmo de la hinchada, que agranda a su equipo en la Bombonera, logró contagiar al equipo que se encontró en desventaja al cuarto de hora de juego, mediante un cabezazo de Uglessich. Idéntico panorama se vivió en la segunda parte cuando Cabrera marcó el 2 a 0 a favor del conjunto de Liniers. Boca mostró un atisbo de recuperación con el descuento de Forlín de cabeza, tras un tiro libre de Riquelme que pegó en el travesaño y posteriormente en la línea. Pero el tercer gol de Vélez, cinco minutos más tarde, derrumbó anímicamente al conjunto auriazul.

El técnico Carlos Ischia, pese a la baja de Gabriel Paletta por rotura de ligamentos, mantuvo el esquema 3-4-1-2 que tan buenos resultados le había dado en las victorias ante el Ciclón y Arsenal. Lo cierto es que se sucedieron una multiplicidad de factores que afectaron a cada jugador y así fue mermando la respuesta colectiva. Tales los casos de Palermo y Paletta con rotura de ligamentos; Morel, Cáceres y Vargas lesionados; Palacio con una maldita pubalgia y el Caranta-gate que terminó con el arquero borrado.

Uno de los históricos como Ibarra, no está en plenitud y tampoco el esquema lo ayuda, ya que la línea de tres zagueros lo excluye implícitamente como lateral y lo coloca a la altura del mediocampo en función de número ocho. Riquelme, el único irremplazable, no está en su mejor condición física y eso se notó claramente en los últimos partidos, aún así le alcanzó para marcar sendos goles de tiro libre ante San Lorenzo y Arsenal. Juega más de punta que de mediocampista ofensivo y eso repercute negativamente en el circuito creativo del equipo. A Lucas Viatri se le cerró el arco luego de una racha de cinco goles en cinco partidos y acumula la misma cantidad de juegos sin marcar un tanto. Sólo Mouche con su aparición explosiva en los últimos partidos, logró atentar contra la inercia en que se sumergió el equipo.

Con la derrota ante Vélez, Boca sumó tres caídas jugando en la Bombonera en el presente torneo, racha negativa que no se daba desde el Clausura 1998. Con la curiosidad que tanto Tigre, Estudiantes y el Fortín llevaban varios años sin imponerse como visitantes. Con el conjunto de Victoria no perdía como local desde hace 59 años, claro que en ese lapso lo enfrentó apenas en siete oportunidades. En tanto que enfrentando a Estudiantes se le cortó una racha de 12 años sin derrotas (la última había sido en el Clausura 1996) y ante Vélez cayó luego de una década (desde el Clausura 1998 que no sucedía).

Síntesis de la 15ª fecha del torneo Apertura 2008

Boca (2): Javier García; Facundo Roncaglia, Julio César Cáceres, Juan Forlín; Hugo Ibarra, Fabián Vargas, Sebastián Battaglia, Jesús Datolo; Juan Román Riquelme; Pablo Mouche y Lucas Viatri. DT: Carlos Ischia.

Vélez (3): Marcelo Barovero; Gastón Díaz, Mariano Uglessich, Marco Torsiglieri, Emiliano Papa; Iván Bella, Leandro Coronel, Fabián Cubero, Víctor Zapata; Jonathan Cristaldo y Roberto Nanni. DT: Hugo Tocalli.

Cambios: ST al inicio Nicolás Gaitán por Dátolo (B), 5m Nicolás Cabrera por Bella (V), 13m Rodrigo Palacio por Cáceres (B), 23m Juan Manuel Martínez por Cristaldo (V), 28m Luciano Figueroa por Viatri (B), 40m Pablo Lima por Zapata (V).
Goles: PT 16m Uglessich (V); ST 6m Cabrera (V), 13m Forlín (B), 18m Cristaldo (V), 39m Palacio (B).
Amonestados: PT 27m Papa (V), 28m Bella (V); ST 8m Cubero (V), 23m Gaitán (B), 33m Mouche (B).
Cancha: Boca
Arbitro: Diego Abal
Jugado el 16 de noviembre de 2008


Lo que viene, lo que viene

16ª fecha vs San Martín T (V)
Ultimo partido: San Martín (T) 1 - Boca 2 (Clausura 1993)

17ª fecha vs Racing (L)
Ultimo partido: Boca 2 - Racing 1 (Apertura 2008)

18ª fecha vs Gimnasia LP (V)
Ultimo partido: Gimnasia (LP) 0 - Boca 1 (Apertura 2008)

19ª fecha vs Colón (L)
Ultimo partido: Boca 2 - Colón 1 (Apertura 2008)

lunes, 10 de noviembre de 2008

Los cracks son así


Crack. Riquelme marcó el agónico gol de la victoria de tiro libre

Y entonces es una de las jugadas finales del partido, aunque creo que vamos a ir hasta el minuto 49, por el tiempo que tardaron en tomar agua... El tiro libre por Riquelme, posición de número 10. Justo, el lugar donde Riquelme pondría la pelota su le preguntan donde quiere un tiro libre.

Riquelme con el tiro libre, se van a cumplir 45 cuando le pegue, cuatro jugadores en la barrera. Juan Román a buscar la victoria, ahí está perfilado para darle él o Gaitán pero será Riquelme el que le pegue. La barrera tiene que ir más atrás, dice el árbitro a pedido de Juan Román, ahora sí está en el lugar que corresponde, le va a dar Riquelme, toma distancia Juan Román, tiróooooo: Gooooooooooooooooooooooooool, gooooooooooooooooooooooooooooooooool de Boca, gol de Boca, de Riquelme, Juan Román Riquelme, de un verdadero maestro del fútbol, allá se fue volando por toda la cancha Juan Román Riquelme, un tiro libre perfecto, absolutamente maravilloso de Rrrriquelme para ganar el partido y mandar a Boca arrrrriba con San Lorenzo de Almagro.

Es lo que tienen los grandes, grandes jugadores, nada de Riquelme casi en la tarde, le dieron una sola oportunidad, un tiro libre en el lugar exacto para él y colgó la pelota del ángulo. A los 45 gana Boca 1 a 0, Riquelme, Juan Román de tiro libre.

Relato de Víctor Hugo Morales en radio Continental AM 590

Síntesis de la 14ª fecha del torneo Apertura 2008

Arsenal (0): Cristian Campestrini; Darío Espínola, Javier Gandolfi, Aníbal Matellán, Cristian Díaz; Sebastián Carrera, Carlos Casteglione, Cristian Pellerano, Javier Yacuzzi; Alejandro Gómez y Luciano Leguizamón. DT: Daniel Garnero.

Boca (0): Javier García; Facundo Roncaglia, Julio César Cáceres, Gabriel Paletta; Hugo Ibarra, Fabián Vargas, Sebastián Battaglia, Jesús Datolo; Juan Román Riquelme; Ricardo Noir y Lucas Viatri. DT: Carlos Ischia.

Cambios: ST al inicio Pablo Mouche por Noir (B), 25m Nicolás Gaitán por Vargas (B), 26m Nicolás Aguirre por Yacuzzi (A), 37m Matías Carabajal por Pellerano (A), 37m Leandro Gracián por Dátolo (B), 44m Darío Benedetto por Leguizamón (A).
Gol: ST 45m Riquelme (B).
Amonestados: PT 29m Noir (B); ST 1m Dátolo (B), 10m Roncaglia (B), 17m Matellán (A), 29m Espínola (A).
Cancha: Arsenal
Arbitro: Saúl Laverni
Jugado el 9 de noviembre de 2008

domingo, 2 de noviembre de 2008

Desde el cielo te voy a alentar


Emoción. Román marcó el gol de la victoria y se lo dedicó a Pompilio

El partido en el que Boca tenía la posibilidad de alcanzar la punta, de repente adquirió otro significado. La muerte del presidente Pedro Pompilio, tan imprevista como dolorosa, inundó de emociones el domingo. El corazón le dijo basta el jueves y el mejor homenaje que le pudieron brindar los jugadores fue salir a la cancha y dedicarle la victoria. Justamente con un gol de Riquelme, el jugador por el que tanto bregó y pese a la oposición, decidió su compra a cambio de 15 millones de dólares, la incorporación más cara de la historia Xeneize. “No sólo hemos contratado al mejor jugador del mundo para los hinchas de Boca sino en el mejor momento de su carrera. Román va a ser un gran referente para el plantel y un espejo para todos los jugadores que vayan ascendiendo en el club”, había dicho Pompilio en la presentación de Román a fines de 2007.

El corazón de Boca latió más fuerte que nunca en la Bombonera para derrotar a San Lorenzo y alcanzarlo en la cima del torneo junto a Tigre. "Mi viejo soñaba con poder salir campeón en este semestre. El estaba orgulloso del plantel y quería la Copa Sudamericana y el campeonato local. Por eso, les pido por favor que ganen uno de los dos torneos. El, desde el cielo, se los va a agradecer mucho", dijo entre lágrimas Leandro Pompilio -el hijo del fallecido presidente- a los jugadores en el vestuario previo al encuentro.

El conjunto Xeneize transformó en semanas, un escenario de conflictos, platillo preferido de la prensa amarilla, en un sendero de esperanza. Puso el alma en el campo de juego para bajar al Ciclón y sumar su cuarta victoria consecutiva en el torneo. El DT Carlos Ischia incluyó al juvenil Roncaglia en reemplazo del lesionado Morel Rodríguez para conformar una línea de tres zagueros y sumar a Ibarra al mediocampo. Boca arrinconó al equipo de Boedo al inicio con la infatigable labor de Vargas y Battaglia, dos perros de presa en el círculo central. La otra novedad fue la inclusión de Pablo Mouche como puntero derecho, desplazando de la titularidad a Noir, quien con su explosión en los metros finales puso en aprietos a la defensa rival.

El gol de Riquelme llegó a los siete minutos, desde un tiro libre en forma de centro que terminó en remate al arco. El dominio de Boca era manifiesto, pero como cada vez que se encontró en ventaja, careció de serenidad y contundencia para liquidar el pleito. En el segundo tiempo acusó el cansancio y pese a ceder el dominio del balón, San Lorenzo no esgrimió argumentos dignos de un líder del certamen para conjeturar una igualdad. Boca resistió hasta la victoria, el mejor homenaje que le brindaron los jugadores al presidente que desde un rincón del cielo los va a alentar.

Las claves del Boca puntero

Desde que salieron a la luz las internas del vestuario, el plantel de Boca reunió fuerzas en la adversidad para revertir el camino que lo alejaba del título. Llegó a estar ocho puntos por debajo de San Lorenzo y tras cuatro victorias consecutivas, alcanzó el liderato del certamen y se transformó en el máximo candidato al título. El envión anímico que significó la victoria ante River en el Monumental disipó cualquier foco de tormenta y la actuación estelar de los juveniles surgidos de inferiores rejuveneció el alma del equipo.

El mérito de Carlos Ischia fue haber privilegiado el momento futbolístico por sobre los nombres. No dudó en separar del arco a Mauricio Caranta -en una salida poco clara- y poner a Javier García, una deuda histórica de Boca en confiar los tres palos a un arquero surgido de inferiores. El DT se la jugó por Nicolás Gaitán en lugar de Gracián, ubicándolo como ladero de Riquelme y dándole la titularidad en el Superclásico como voto de confianza. Ante la lesión de Palermo y la posibilidad de traer un refuerzo, Ischia le dio la titularidad a Lucas Viatri que respondió a las exigencias del puesto con seis tantos, uno de ellos y el más importante, a River. Ni la llegada de Luciano Figueroa condicionó su presencia en la formación inicial.

La decisión de incluir a Pablo Mouche por Noir, con un nivel ascendente que incluyó el gol de la victoria ante Banfield, fue el último acierto de Carlos II. Es cierto que Riquelme no está en la mejor condición física, pero aún en inferioridad sigue siendo el jugador más desequilibrante en el circuito ofensivo de Boca. Con las asistencias calcadas a Viatri para los goles ante River y Central, la forma de congelar el Superclásico en los minutos finales y el tanto ante San Lorenzo mitad centro y mitad tiro al arco, cualquier controversia sobre la inclusión de un jugador que no está al 100% de sus posibilidades físicas queda desechada si se trata de Juan Román Riquelme.

Síntesis de la 13ª fecha del torneo Apertura 2008

Boca (1): Javier García; Facundo Roncaglia, Julio César Cáceres, Gabriel Paletta; Hugo Ibarra, Fabián Vargas, Sebastián Battaglia, Jesús Dátolo; Juan Román Riquelme; Pablo Mouche y Lucas Viatri. DT: Carlos Ischia.

San Lorenzo (0): Agustín Orión; Santiago Hirsig, Nicolás Bianchi Arce, Cristian Tula, Aureliano Torres; Diego Rivero, Cristian Ledesma, Walter Acevedo, Pablo Barrientos; Gonzalo Bergessio y Andrés Silvera. DT: Miguel Russo.

Cambios: PT 28m Fernando Meza por Tula (SL); ST 16m Luciano Figueroa por Viatri (B), 17m Juan Carlos Menseguez por Barrientos (SL), 23m Adrián González por Hirsig (SL), 25m Nicolás Gaitán por Mouche (B), 43m Carlos Fondacaro por Dátolo (B).
Gol: PT 7m Riquelme (B).
Amonestados: PT 7m Riquelme (B), 12m Vargas (B), 12m Barrientos (SL), 42m Viatri (B); ST 1m Hirsig (SL), 7m Acevedo (SL), 34m Rivero (SL).
Cancha: Boca
Arbitro: Sergio Pezzotta
Jugado el 2 de noviembre de 2008

Te vamos a extrañar

Cuando llegué a Boca en el '98 me mostrabas orgulloso Casa Amarilla, como si fuera el lugar ideal para trabajar con un equipo. Y yo, viendo tu entusiasmo, te dije que el plantel de Boca iba a entrenar todos los días allí, en La Bombonera, algo que en el pasado jamás se había hecho. Me miraste y me dijiste incrédulo: "¿En serio? A los entrenadores anteriores no les gusta entrenar acá porque, cuando la situacion no viene bien, el ambiente se pone difícil, y entonces quieren irse lo más lejos posible". Afortunadamente, en el día de hoy, diez años más tarde, se siguen entrenando en tu segunda casa.

En mi vida futbolística y civil traté con muchas personas, pero rara vez encontré interlocutores con tu calma, tu sentido de la ubicación, tu respeto hacia el prójimo. Católico como soy, mi fe me hace pensar que ya debés estar en un mundo mejor. Quedarás siempre en la memoria y en el corazón de los que te conocimos. Te extrañaremos más de lo que vos mismo te podrías llegar a imaginar. La Casa Amarilla se tendría que rebautizar con tu nombre. Sería un digno homenaje para alguien que le dedicó mucho tiempo de su vida a ese sentimiento llamado Boca. Vos no merecías irte. Siempre estarás en mi recuerdo.

Carlos Bianchi

miércoles, 29 de octubre de 2008

El heredero


Con la Nº 7. Mouche sacó el zurdazo que le dio los tres puntos a Boca

El Mellizo Guillermo Barros Schelotto fue uno de los hombres que más lo apoyó y Pablo Mouche le estará siempre agradecido: "Guille es un fenómeno, siempre me aconsejó. Cuando jugaba en Estudiantes de Caseros, siempre intentaba copiar sus movimientos y después haber compartido un plantel con él, fue increíble. Cuando se fue del club me autorizó a usar su número y para mí, es un orgullo".

Cuando se aproximaba el desenlace del partido y otro empate empezaba a circunscribir las chances de Boca en el campeonato, Mouche ingresó por Noir y tras dejar parado a Cristian Nasuti con un enganche, sacó un potente remate de zurda que venció la resistencia del arquero. El delantero se sacó la Nº 7 y la exhibió a modo de ofrenda frente a la hinchada Xeneize.

Hasta ahí la historia reciente de este pibe que se formó en Estudiantes de Buenos Aires, jugó en Primera B Metropolitana donde fue suplente de Ezequiel Lavezzi y en 2005 se se incorporó a Boca. En 2007 tuvo una destacada participación en el Sudamericano Sub 20 donde Argentina consiguió el pasaje al Mundial de Canadá y simultáneamente a los juegos Olímpicos de Pekín. En su vuelta al club, no tuvo lugar y los dirigentes lo cedieron a préstamo a Arsenal donde debutó en Primera, marcó un gol y al poco tiempo se rompió los ligamentos cruzados.

En su regreso, Pablo Mouche recibió ofertas de otros clubes pero se quedó a pelearla en Boca, se ganó un lugar y en la Copa Sudamericana ante la Liga de Quito convirtió su primer gol en el club, en la goleada del equipo integrado por juveniles por 4 a 0. "No es que me cuesta afirmarme, sino que arranqué con una lesión y me costó ponerme bien psicológicamente. Pero hice un click en la cabeza y me puse como meta aprovechar al máximo todas las oportunidades", manifestó Mouche.

El delantero, al que muchos conocían por ser el heredero de la 7 de Guillermo más que por sus aptitudes futbolísticas, se presentó en sociedad en el fútbol doméstico con un gol al estilo del Mellizo, para darle la victoria agónica a Boca frente a Banfield. Y como un símbolo de los obstáculos con que tropezó en el el camino, le ofrendó la Nº 7 a la parcialidad Xeneize como un trofeo, como un símbolo.

Síntesis de la 12ª fecha del torneo Apertura 2008

Banfield (0): Enrique Bologna; José Devaca, Cristian Nasuti, Víctor López, Marcelo Bustamante; Emanuel Pio, Maximiliano Bustos, Walter Erviti, Luciano Civelli; Cristian García y Jerónimo Barrales. DT: Jorge Burruchaga.

Boca (1): Javier García; Facundo Roncaglia, Julio César Cáceres, Gabriel Paletta, Claudio Morel Rodríguez; Fabián Vargas, Sebastián Battaglia, Jesús Datolo; Juan Román Riquelme; Ricardo Noir y Lucas Viatri. DT: Carlos Ischia.

Cambios: ST 27m Sebastián Fernández por García (Ba), 30m Pablo Mouche por Noir (Bo), 31m Nicolás Gaitán por Dátolo (Bo), 37m Gustavo Gómez por Pio (Ba), 39m Federico Nieto por Civelli (Ba).
Gol: ST 33m Mouche (Bo).
Amonestados: ST 16m Bustos (Ba), 19m Battaglia (Bo), 33m Mouche (Bo).
Cancha: Banfield
Arbitro: Gustavo Bassi
Jugado el 29 de octubre de 2008

domingo, 26 de octubre de 2008

Joven pies de tijera


Corten. Gaitán le dio el triunfo a Boca con una definición de tijera

Boca se debatía en la inercia y se encaminaba hacia una victoria casi burocrática, cuando el empate por intermedio de Zelaya amagó con derrumbar la ilusión del campeonato. Tuvo un arranque explosivo con la velocidad de Dátolo y Noir obligando a Rosario Central a replegarse y reduciéndolo a su mínima expresión. JR Riquelme reguló el esfuerzo y aportó dosis de talento, que con criterio de administración, puede contribuir en la cuota de desequilibrio.

Sólo bastaron ocho minutos para que se repitiera la escena del Superclásico, cuando Román lanzó un centro preciso para Viatri, que definió de cabeza abajo sobre el palo derecho del arquero, que permaneció estático. En el primer cuarto de hora le sobraron cualidades para asegurar la victoria con un marcador que le brindase tranquilidad. Sin embargo el trámite del encuentro cayó en la insignificancia, permitiéndole a Central elaborar ideas para sigilosamente acometer a su rival.

Un desacierto de Vargas para rechazar un balón modificó el desarrollo del partido. Sobre el cuarto de hora de la segunda parte, Danelón se llevó la pelota por el sector izquierdo y lanzó un centro rasante, que Zelaya conectó arrojándose al suelo para que la pelota se colase en el arco como pidiendo permiso. A partir de allí, Ischia apeló a los juveniles Mouche y Gaitán para romper la apatía e implementar un juego más incisivo.

Cuando restaban tres minutos para el cierre, llegó el desborde de Mouche por el sector derecho que Viatri bajó de cabeza y Gaitán conectó de tijera para cortar la angustia de los simpatizantes Xeneizes y provocar el desahogo. La victoria tomó mayor significación tras la derrota de San Lorenzo ante Racing, que acortó la brecha de distancia de ocho, a cinco puntos e hizo temblar la bolsa de Boedo.

Nico, de aparición estelar en los segundos tiempos, ya había sido fundamental para conseguir las victorias ante Huracán y Newell's. Los dirigentes rechazaron al inicio de temporada una oferta del fútbol español por el mediocampista quien prefirió continuar en Boca. “Quisiera quedarme toda la vida en este club, que para mí es el mejor del mundo. Me encantaría jugar al lado de Román", dijo el juvenil que cumplió su sueño y fue titular en el Superclásico jugando de enganche junto a Riquelme. Osvaldo Nicolás Fabián Gaitán, recordó que las victorias ante River eran habituales: “a Diego Buonanotte le ganaba siempre. Y por goleada. En Sexta y Quinta nos enfrentamos y le hicimos como siete goles. Uno fue 4-0, en Ezeiza, yo metí dos”.


Síntesis de la 11ª fecha del torneo Apertura 2008

Boca (2): Javier García; José María Calvo, Julio César Cáceres, Gabriel Paletta, Claudio Morel Rodríguez; Fabián Vargas, Sebastián Battaglia, Jesús Datolo; Juan Román Riquelme; Ricardo Noir y Lucas Viatri. DT: Carlos Ischia.

Rosario Central (1): Jorge Broun; Ignacio Boggino, Walter Ribonetto, Ignacio Ithurralde, Alexis Danelón; Omar Zarif, Leonardo Borzani, Jesús Méndez, Gervasio Núñez; Emilio Zelaya y José Vizcarra. DT: Gustavo Alfaro.

Cambios: ST 20m Martín García por Zarif (RC), 20m Jonatan Gómez por Zelaya (RC), 26m Mario Paglialunga por Boggino (RC), 26m Pablo Mouche por Noir (B), 27m Nicolás Gaitán por Dátolo (B), 35m Carlos Fondacaro por Morel Rodríguez (B).
Goles: PT 7m Viatri (B); ST 13m Zelaya (RC), 42m Gaitán (B).
Amonestados: PT 12m Ithurralde (RC), 33m Calvo (B), 40m Núñez (RC); ST 2m Méndez (RC), 15m Danelón (RC).
Arbitro: Gabriel Favale
Cancha: Boca
Jugado el 26 de octubre de 2008

domingo, 19 de octubre de 2008

Mudomental


Silencio atroz. Lucas Viatri marcó el gol que enmudeció el gallinero

Se cerró el cabaret. Boca Juniors le puso faja de Clausura con una victoria ante River en el Mudomental de Núñez con un gol de Lucas Viatri de cabeza. El silencio no estuvo en las tribunas sino en la cancha, donde los jugadores de River se quedaron sin respuestas. Allí respondió Boca (y no en la semana) con un brillante desempeño colectivo y personalidad para doblegar moralmente al postrero conjunto de la tabla.

El Superclásico tuvo más de clásico que de Super, ante la notoria ausencia de líderes en ambos bandos. Boca marcó la diferencia a medida que Juan Román Riquelme se fue comprometiendo con el juego; de aquel tímido mediocampista recostado por el sector izquierdo en la primera parte, al conductor, asistidor y experimentado enganche del complemento que congeló el partido pisando la pelota, cargando de amonestaciones y nervios al rival.

River fue en busca del triunfo en los primeros minutos y se descuidó de mitad de cancha hacia atrás. Mientras no encontró el camino para doblegarlo, Boca se afirmó apoyado en las garantías defensivas y empezó a apostar al contraataque. En ese momento creció la figura de Hugo Ibarra, que se proyectó al campo contrario con asiduidad y se transformó en el jugador más incisivo. Un remate del Negro desde fuera del área pudo haber inaugurado el marcador, sin embargo su remate se fue cerca del ángulo izquierdo de la portería defendida por Ojeda.

El arquerito Javier García, en su debut en Superclásicos, se mostró sereno, aunque propenso a dar rebotes. Un potente remate de Villagra desde fuera del área, lo encontró bien ubicado pero tapado por sus compañeros, por lo que se le acortó el tiempo de reacción. No logró embolsar la pelota y se arrojó al suelo para realizar una doble tapada. Antes, un disparo de Falcao García se le escurrió de las manos y gracias al rebote en uno de los palos, pudo recuperar el balón. Los mediocampistas Xeneizes aparecieron poco en ataque, más propensos a la marca, por lo que al conjunto le costó profundizar en el principio ofensivo del juego. El único delantero, Lucas Viatri, se movió como pivote, mientras sus compañeros apelaron a los remates desde media distancia. Con la marcación efectiva de Sebastián Battaglia sobre el enano Malanotte, Boca anuló la capacidad creativa del rival, que se fue llenando de incertidumbre.

El equipo Xeneize se quedó en inferioridad númerica a los 6 minutos de la segunda parte, tras una infantil expulsión de Hugo Ibarra, hasta ahí una de las figuras del partido con sus proyecciones y centros al corazón del área. Al contrario de lo que se suponía, Boca se reagrupó y le cedió la iniciativa a River, parándose de contra ataque. Pero al conjunto Millonario lo sobrepasó la responsabilidad, y los referentes que tenían que aparecer, no lo hicieron. El colombiano Vargas retrocedió para ocupar el hueco de Ibarra, mientras el DT Simeone arengaba a sus dirigidos para jugar la pelota por las bandas. Boca se apoyó en la columna vertebral conformada por García, Paletta, Battaglia, Riquelme y Viatri. Para rearmar las líneas, Ischia optó por prescindir de Nicolás Gaitán, que cumplió la función de enlace junto a Riquelme. En su lugar ingresó el Pampa Calvo, con más oficio de lateral, así el equipo pasó del
diagrama táctico original 4-3-2-1 al 4-3-1-1. Román estaba fuera de su nivel y Viatri no lograba generar peligro contra el arco de River. La presencia de Figueroa en el banco hacía presagiar un eventual reemplazo.

Cuando el Superclásico se debatía en la intrascendencia, JR Riquelme encontró el tiempo y espacio para derrochar su categoría. En un tiro libre a favor, unos metros por delante del círculo central, Román miró hacia atrás y dio la orden para que los dos zagueros centrales subieran a cabecear un centro largo y frontal. Su asistencia fue conectada por el estupendo anticipo de Viatri ante la marca de Tuzzio, cuyo cabezazo bombeado se clavó en el ángulo del arco defendido por el liliputense Juan Manuel Ojeda. En ventaja, Boca se mantuvo sereno y especuló con la urgencia de River, cuyo rendimiento colectivo dejó mucho que desear y se agravó con el correr de los minutos. Con personalidad y precisión en los pases cortos, el conjunto auriazul apostó a la tenencia del balón y su defensa neutralizó las embestidas del rival. Tanto Cáceres como Paletta ganaron en el juego aéreo y en el mano a mano, especialmente con el Enano Malanotte y no dudaron en reventar cada pelota que quedara picando cerca de su portería.

Riquelme, conceptualmente el jugador que mejor lee el juego en el fútbol argentino según el periodista Horacio 'Garpani' fue el gran protagonista del partido en el último cuarto de hora. Aún cargando con la culpabilidad de los conflictos internos que salieron a la luz en la semana y desataron un gran festín en la prensa amarilla. JR envió la asistencia para el gol de Viatri, llevó el balón por las bandas (foto) ante la desesperación de los rivales que le cometieron faltas sistemáticas y casi define el partido con un remate cruzado. Tras un despeje defectuoso de la defensa de River, Román tomó la pelota en la puerta del área grande, encaró, dejó a un par de rivales en el camino y sacó un disparo cruzado que salió apenas rozando un palo. Ganó Boca e inundó de un silencio atroz el Mudomental de Núñez y desató la fiesta en el cabaret.

El chico de la tapa


A lo Palermo. Viatri salió reemplazado y se besó la camiseta

Lucas Viatri fue el único delantero de Boca en el Monumental y entró poco en juego, pero el 9 marcó el gol de la victoria y se lo dedicó a su mamá: "Siempre soñé con esto, hacerle un gol a River y que sirva para ganar. Siempre me tuve fe. Desde que entramos a la cancha estuve convencido de que podía marcar y por suerte se me dio. Miré a Román cuando iba a patear el tiro libre y sabía que lo iba a tirar al primer palo; cuando pateó me anticipé a mi marcador y cuando vi que la pelota entró no lo podía creer".

"En un momento se complicó por la expulsión de Ibarra, pero el equipo dejó todo. Necesitábamos un triunfo así y creo que River en ningún momento nos superó, ni siquiera cuando nos quedamos con uno menos. Lo festejamos mucho. Fue muy lindo porque lo necesitábamos. Esta victoria no hace más que fortalecer al grupo, después de todo lo que se habló en la semana", manifestó Viatri en el vestuario ganador.

El juvenil delantero recibió la felicitación de Martín Palermo dentro del campo, una vez finalizado el partido. El Loco aseguró que "Viatri hizo un gol a lo Palermo. Fue un lindo cabezazo. Se elevó muy bien y estoy contento por él y por todo el equipo", al tiempo que agregó: "Se ganó un partido importante y se suplió con mucho fútbol y corazón la ausencia del Negro Ibarra. Seguimos en la lucha por el título y se volvió a ganar en Núñez después de cinco años".


La mamá de Román


Feliz día. Juan Román Riquelme le dedicó la victoria a su madre

"Le dimos una alegría a la gente y, en especial, a las madres bosteras. Este un regalo para la mía, María, que debe estar contenta", dijo Román luego de dejar mudo el Monumental. "Jugamos mejor. Hicimos un gol, tuvimos dos o tres situaciones más y ellos casi no nos hicieron daño en el área", agregó. Y no evitó referirse al tema de la interna dentro del plantel: "El resultado siempre manda. Lo importante es lo que hicimos en los noventa minutos. Le ganamos los dos partidos de este año y estamos felices", cerró el enganche. La mamá de Román también.


Pelado de alegría

El mejor alumno. Carlos II ganó los dos Superclásicos del año

Carlos Ischia elogió a sus dirigidos, y con ironía mandó un mensaje para River: "No es tanto mérito, hoy jugamos con el que va último", afirmó el técnico. Asimismo destacó la actuación de Riquelme, que ya no lo asombra. "A mi no me sorprende. No tengo dudas de la categoría de él y de lo que está dando", explicó. También tuvo loas para Viatri, el autor del gol de la victoria: "No es fácil reemplazar a Martín Palermo, pero él se la arregla bastante bien, trabaja mucho, se sacrifica y hoy está pasando un buen presente". Otro que recibió elogios del entrenador fue el arquero Javier García: "Era lógico que estuviera un poco nervioso, pero tiene condiciones. Va muy bien de arriba y sale muy bien".

"Se jugó muy bien, se superó al rival y pudimos hacer un gol más. Fuimos el que tuvo las mejores situaciones", manifestó. El DT Xeneize, le dejó un último mensaje al rival: "El campeonato pasado fueron los mejores porque salieron campeones. En este van últimos".

Por la mínima diferencia

La victoria de Boca por 1 a 0 con gol de Viatri, fue la sexta vez que el conjunto Xeneize se impuso a River por la mínima diferencia jugando por torneos locales de AFA en el Monumental, desde su inauguración en 1938 (en 1978 la dictadura militar terminó de construir el gallinero).

El primer 1 a 0 de Boca jugando en Núñez se produjo en 1944 con gol del uruguayo Severino Varela, luego se sucedieron los triunfos de 1963 (gol de Sanfilippo), 1967 (Novello), 1975 (Potente), 1993 (Alberto Acosta) y 2008 (Viatri).

Síntesis de la 10ª fecha del torneo Apertura 2008

River (0): Juan Marcelo Ojeda; Paulo Ferrari, Gustavo Cabral, Eduardo Tuzzio, Cristian Villagra; Augusto Fernández, Oscar Ahumada, Matías Abelairas; Diego Buonanotte; Radamel Falcao García y Santiago Salcedo. DT: Diego Simeone.

Boca (1): Javier García; Hugo Ibarra, Julio César Cáceres, Gabriel Paletta, Claudio Morel Rodríguez; Fabián Vargas, Sebastián Battaglia, Jesús Datolo; Nicolás Gaitán, Juan Román Riquelme y Lucas Viatri. DT: Carlos Ischia.

Cambios: ST al inicio Mauro Díaz por Salcedo (R), 16m José María Calvo por Gaitán (B), 18m Andrés Ríos por Fernández (R), 32m Ricardo Noir por Viatri (B), 33m Leonardo Ponzio por Ahumada (R), 39m Cristian Chávez por Vargas (B).
Gol: ST 15m Viatri (B)
Amonestados: PT 21m Battaglia (B); ST 9m Gaitán (B), 22m Vargas (B), 31m Ahumada (R), 41m Ponzio (R), 42m Cabral (R).
Expulsados: ST 6m Ibarra (B).
Cancha: River
Arbitro: Héctor Baldassi
Jugado el 19 de octubre de 2008

domingo, 5 de octubre de 2008

Apertura a la decepción


Chau título. Boca volvió a perder en la Bombonera y se despidió del Apertura

Para pasar de la ilusión al desencanto, de máximo candidato a la decepción en 14 días, incidieron varios factores entre las tres patas que sostienen la mesa: dirigentes, cuerpo técnico y jugadores. La prometedora gira de pretemporada por elcontinente europeo, terminó en un devaluado tour por México para enfrentar a equipos de escaso renombre. En tanto, había quedado pendiente un encuentro amistoso con Barcelona en España, positivo según la soberbia comisión directiva, pero perjudicial para el equipo. Para ello, postergó el partido de la segunda fecha, sin tener en cuenta, que luego debería afrontar 8 compromisos en 21 días -entre el 14 de septiembre y el 5 de octubre- a razón de un partido cada 2,62 días.

Esta vez, Boca confirmó que ya no se gana con la camiseta y la Bombonera luego de más de un año y medio, dejó de ser un reducto inexpugnable. El embiente enrarecido en los vestuarios atenta a la armonía grupal, como corolario de los errores de planificación de que defienden los intereses del club. Deberían entender que los éxitos deportivos redundan en beneficios económicos, pero por más dinero que posean las arcas de la institución, no garantiza un título, que en definitiva es lo que ansía el hincha.

Estudiantes se llevó una victoria después de 12 años de la Bombonera y para ello contribuyó la debacle de Boca en el segundo tiempo, donde fue superado anímica y futbolísticamente. Tras el arranque dubitativo del inicio, monopolizó el dominio de la pelota y consiguió la ventaja en el marcador tras un centro del colombiano Vargas que Viatri conectó de cabeza y la clavó sobre un palo, en una parábola descendente que dejó inerte al arquero.

En el último cuarto de hora, el equipo Xeneize no pudo sostener el dominio del juego ni lógicamente el resultado. El cansancio físico se evidenció en los mediocampistas de recuperación y sobre todo en Riquelme, el conductor, que además debió soportar una marca personal que anuló su creatividad. A los 17 de la segunda parte, Galván sacó un remate de zurda que se metió en el primer palo de Javier García y a los 21, Benítez de tiro libre, aprovecho la mala ubicación del arquero para dar vuelta el marcador.

Boca no se recuperó del mazazo y sobre el final los hinchas, ya inmersos en la resignación, se dedicaron a recordarle a los jugadores que "el domingo tenemos que ganar", en referencia al Superclásico que se jugará dentro de dos semanas. Relegado en el campeonato y con los juveniles en la Copa, frente a River se juega el orgullo y gran parte del destino sobre esta mesa de tres patas que tambaleante, sigue en búsqueda de su estabilidad.

Síntesis de la 9ª fecha del torneo Apertura 2008

Boca (1): Javier García; Julio César Cáceres, Juan Forlín, Gabriel Paletta; Cristian Chávez, Fabián Vargas, Sebastián Battaglia, Jesús Dátolo; Juan Román Riquelme; Rodrigo Palacio y Lucas Viatri. DT: Carlos Ischia.

Estudiantes (LP) (2): Mariano Andújar; Marcos Angeleri, Agustín Alayes, Christian Cellay, Juan Manuel Díaz; Diego Galván, Matías Sánchez, Juan Sebastián Verón, Cristian Bogado; Gastón Fernández y Juan Manuel Salgueiro. DT: Leonardo Astrada.

Cambios: ST 9m Leandro Benítez por Bogado (E), 14m Mauricio Carrasco por Fernández (E), 16m Alvaro González por Chávez (B); 21m Nicolás Gaitán por Dátolo (B), 24m Ricardo Noir por Palacio (B), 34m Iván Moreno y Fabianesi por Galván (E).
Goles: PT 32m Viatri (B); ST 17m Galván (E), 21m Benítez (E).
Amonestados: PT 42m Alayes (E); ST 22m Verón (E), 26m Noir (B), 27m Sánchez (E), 28m Riquelme (B).
Cancha: Boca
Arbitro: Juan Pablo Pompei
Jugado el 5 de octubre de 2008

Los problemas de Boca

Por Carlos Bianchi

Después de que ocurren las cosas es fácil hablar o escribir, opinar como si uno hubiera sabido de antemano lo que iba a suceder. Y todos nos damos cuenta de que las programaciones eran las exactas cuando las cosas terminan y nos encontramos en el peldaño más alto. Antes no lo sabíamos.

Decir si Boca está en condiciones de afrontar los dos frentes (Apertura y Copa Sudamericana) sería aventurarme demasiado, porque estoy opinando desde afuera y porque no conozco el plantel. Y estas dos situaciones condicionan las ideas que pueda tener. Es cierto, ahora todos conocemos a Noir, Viatri, Chávez, Roncaglia, Gaitán y a algún otro jugador que me olvido de nombrar. Y es así porque en Boca es suficiente con entrar a la cancha unos pocos minutos para que el país termine hablando de ellos. Y entonces todos opinan para bien (como fue el caso cuando debutaron) o para mal (como pasa ahora), cuando los empates y las derrotas abren paso a preguntas que apuntan a dilucidar si están capacitados para jugar en Boca y si son capaces de soportar la obligación de ganar hasta los picados. Porque esa es la nueva exigencia que se le pone enfrente.

Por otra parte, nadie se podía imaginar que la lesión que lo condiciona a Palacio iba a durar tanto. Tengo la experiencia de esa lesión, porque fui el primer jugador operado en Francia en 1980 por un cirujano yugoslavo, que vino expresamente a operarme en Estrasburgo después de estar cinco meses parado y sufriendo como loco. Como recuerdo de aquella situación tengo unos 30 puntos en mi panza. Cuando mencionamos a Palacio, estamos hablando de una pieza muy importante en el sistema ofensivo, tanto de local como de visitante, porque su velocidad condiciona al rival a estar siempre atento al contraataque de Boca. Además no se puede librar fácilmente de su presencia, especialmente por la manera que tiene Palacio de posicionarse siempre al límite del offside.

Después de hablar del 50% del ataque, hablaré del otro 50%, que es Palermo nada menos. Martín traduce su importancia en goles, con un promedio que va entre los 10 o 12 por campeonato, es decir un gran porcentaje de puntos. Si a la efectividad de Palermo sumamos los que convierten sus compañeros gracias a sus habilitaciones o distracciones que genera en los adversarios, vemos que su importancia es capital para Boca. Y si además a esto le sumamos el ascendente representativo que tiene Martín sobre el equipo, todo es más difícil de sobrellevar. Les doy un ejemplo: cuando Boca no sabe muy bien cómo encontrarle la vuelta a la defensa de enfrente, si está Palermo tira un centro para que comience a intranquilizarse. Con sólo ese recurso, seguramente genera problemas para el adversario. En definitiva, Boca tiene el 100% de su eficacia afuera o semi afuera del sistema ofensivo. Y ese es un lujo difícil de digerir para cualquier equipo. Además, y como para completar un panorama complejo, tiene también a diferentes referentes lesionados como Ibarra y Cáceres. Y a todo estoy hay que sumarle la situación de Román, que no sé explicar muy bien, porque no estoy al tanto.

Si uno se deja llevar por lo que ve, seguro que podría estar a mitad de camino por lo que representa Román. Pero atención que los grandes jugadores, los que hemos jugado al fútbol lo sabemos, no tienen que estar al ciento por ciento para serle útil al equipo. ¿O acaso ustedes creen que los grandes jugadores siempre estaban en condiciones de jugar? Está de más decir que sus compañeros desean que esté porque con un par de inventos clarifican la situación y terminan aportando lo que aporta un jugador común y corriente en óptimas condiciones. Si se le saca una radiografía a sus actuaciones y a los resultados del equipo, esto es faltarles el respeto a los otros integrantes del plantel. Yo, tanto como jugador o como técnico, nunca consideré que los triunfos o derrotas son por un solo futbolista. Como fui jugador, siempre le agradecí a mis compañeros la chance que me daban de ser goleador, porque sin ellos no me hubiera llegado el balón. Y en mi discurso como técnico -y eso mis jugadores lo sabían muy bien- los consideraba grupalmente sin desconocer, por supuesto, el valor que cada uno representaba individualmente. Y esto era porque para conseguir los títulos y los éxitos, todos eran necesarios.